La Mirilla
06 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Es el único pegamento que aglutina a los seis pintores (3+3, Vigo) que en la tarde-noche del jueves inauguraron exposición en el Centro Social Caixanova. No hace falta más que echar un vistazo a la muestra para comprobar que, en lo que a la expresión artística se refiere (en lo demás también), cada uno es de su padre y de su madre. De gran formación técnica unos, autodidactas otros, queda claro para el espectador que lo único que tienen en común es la edad. Bueno, eso y que los amigos no les fallan. Así fue como un centenar de personas acudieron puntuales a arropar a Victoria Fernández-Novoa (única mujer del grupo), Andrés Conde, Camilo Camaño, Rafael Calvo, Mingos Teixeira y Antonio Abad, entre las que, por cierto, no faltaron algunos colegas de profesión. Fue el caso de Xosé María Barreiro que, después de ocho años sin exponer en Vigo, cuelga también estos días obra en la vecina Casa das Artes; o de Puri del Palacio, que anda enfrascada en la preparación de su próxima muestra en Cascais. También estaban, entre otros, Alfonso Paz Andrade, Francisco López Peña, Isaura Abelairas, María Luisa Graña, Xulio Calviño, Pablo López Vidal... Que igual se preguntan cómo es que a tantas personas del mismo color político les entró al unísono la fiebre por esta exposición. La explicación es bien fácil. Ya dije unas líneas más arriba que no les fallaron los amigos. Y todos los mencionados lo son de Elena Espinosa y, por extensión, de su pareja, Andrés Conde. Curiosamente, la que no estuvo fue la ministra, pero todos supieron disculpar su ausencia, porque la devoción es la devoción pero, como no podía ser de otra forma, se impuso la obligación de no perderse la temprana cita de los viernes con Zapatero y el resto del Consejo de Ministros. Por cierto que, a tenor del interés que suscitó la pintura de Conde, es casi siguro que una de sus obras pase a engrosar la colección privada de un empresario del sector naval. Pues eso. Y es que en la tarde-noche del jueves aún hubo más estrenos. El del apartado gastronómico lo protagonizó Boketé, la empresa de catering que, nacida hace tres años en A Coruña, no para de exenderse. Ahora ha desembarcado en Vigo bajo la batuta de Lourdes Ruiz. Con tal motivo, eligió un cuidado escenario como carta de presentación. En el Museo del Mar reunió a cientos de personas del mundo del arte, la empresa, la comunicación o la política, que tuvieron la oportunidad de comprobar (saborear para ser exactos) en vivo y en directo el resultado de su trabajo. Fue el caso de los bodegueros Marisol Bueno (cuyo vino acompañó a las viandas), Carlos Gómez, José María Fonseca, José Rodriguez... o del ex alcalde Lois Castrillo, flamante gerente del recién creado Consorcio de Servicios de Igualdad y Bienestar al que, a pesar de su corta vida (aún no ha sido presentado en sociedad), ya se han adherido 95 municipios. Todos dieron buena cuenta de las exquisiteces que preparó Javier Rodríguez Ponte, campeón de España de Cocineros en el año 2000 y que, después de su paso por los fogones del restaurente Alabardero de Washington, ha regresado a casa de la mano de Boketé. El acto Sergio Pazos, que ejerció de presentador junto a Isabel Blanco, recordó que aunque ahora ha llegado para quedarse, Boketé no es una firma desconocida en Vigo, donde ya sirvió los pinchitos que degustaron tanto los Reyes Juan Carlos y Sofía como los Príncipes Felipe y Letizia en sus últimas visitas a la ciudad. Explicó también que es el catering de cabecera de la familia Martínez Bordiú o de los marqueses de Aranda, entre otros. Confraternidad sindical Los que también van a compartir mesa y mantel, en este caso esta noche, son los afiliados de UGT en Citroën. Lo hacen una vez al año para confraternizar y pasar un buen rato al margen de reivindicaciones. Claro que en esta ocasión no creo que se dediquen a contarse sus respectivos destinos vacacionales. Más que nada porque las elecciones sindicales en la mayor empresa de la ciudad están a la vuelta de la esquina (el 27 de octubre), y todo el tiempo será poco para organizarlas y preparar estrategias de cara a mejorar los resultados. Máxime si encima se sientan también a la mesa, como será el caso, Antonio Ruiz y José Antonio Gómez, mandamases de la Federación del Automóvil y de Galicia, respectivamente.