El Xeral manda a casa sin operar a pacientes con cita desde hace meses

Alberto Magro VIGO

VIGO

Los sindicatos aseguran que los turnos de vacaciones sólo permiten intervenciones urgentes El Sergas niega las cancelaciones y apunta que en todo caso serían «situaciones puntuales»

12 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Pilar lleva desde enero del año 2005 esperando por una operación calificada por su médico de «prioridad uno» (la más alta). En abril pasó un preoperatorio, y le dieron cita para el quirófano a finales de agosto. Cuando por fin iba a dejar atrás 18 meses de angustiosa espera por el bisturí, una saturación en el quirófano la devolvió a casa sin operar. «Se me cayó el alma al suelo. Me dijeron que no había personal disponible», denuncia, harta de dar vueltas por los mostradores y consultas de la Sanidad viguesa. Su caso es extremo, pero no aislado. En los últimos días, La Voz ha recibido quejas similares de otros tres pacientes, que aseguran que les mandaron a casa sin pasar por el quirófano, pese a que estaban citados desde hace meses. «Y lo peor de todo es que no nos dan ni nueva fecha, ni explicaciones convincentes. Sólo te dicen que si es realmente importante pueden pasarte por Urgencias. ¡Y digo yo que si desde hace más de un año me tienen que operar ya va siendo urgente!», comenta otro de los afectados, reacio, como todos, a que se publique su nombre, «para evitar más problemas». De la camilla a casa Tampoco está satisfecho José, al que un acceso en los testículos le trae de cabeza desde hace dos años. Se los ha pasado en lista de espera, pero no parece que el suplicio vaya a acabar. El miércoles pasado acudió al Meixoeiro para operarse. Llegó a las 8.30 horas. Le rasuraron, le pusieron el gotero y lo dejaron en espera. A las doce, tras casi cuatro horas de ansiedad y miedo en el cuerpo, la operación quedó cancelada: una intervención anterior se había complicado, por lo que la suya quedaba pospuesta sin fecha. Como la de Pilar y la de otros dos pacientes contactados por este periódico. En el Servizo Galego de Saúde (Sergas) explican, sin embargo, que no se están produciendo cancelaciones. O que al menos no es norma que así sea, sino que los casos que se dan son «situaciones puntuales», relacionadas con picos de trabajo. «Las suspensiones de programas quirúrgicos se producen de vez en cuando en todos los hospitales del mundo», añaden. Distinta es la versión de los sindicatos, que hablan de «errores de planificación». Advierten de que escasean profesionales tan indispensables como los anestesistas, por lo que la actividad se restringe algunos días a los casos más urgentes. Y así será hasta octubre, cuando el hospital vuelva a la normalidad tras los cuadros de vacaciones del verano. Quizá sea entonces la oportunidad de Pilar, Xosé y compañía.