Día clave para el Plan General

VIGO

Análisis | El futuro urbanístico de Vigo La alcaldesa Porro y el conselleiro Vázquez debaten hoy en Santiago el futuro del PGOM vigués; sea cual sea la decisión, tendrá importantes consecuencias para la mayor ciudad gallega

12 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

A primeros de agosto el director xeral de Urbanismo suspendía la tramitación administrativa del nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). Se trata de una medida temporal que no puede alargarse más allá de tres meses. Pese a ello, levantó una polvareda política y agrió todavía más las relaciones del gobierno local y la Consellería de Política Territorial. El informe de Urbanismo esgrimía tres motivos para la suspensión. 1 Procedimiento de evaluación ambiental. Una directiva comunitaria del año 2001 estableció la obligación de incluir una evaluación ambiental en los planes generales. Fue transpuesta a la legislación estatal y en abril de este año a la autonómica. En esta última se fija el 22 de 2006 como fecha tope. Deben incluir esta evaluación todos los planes en tramitación que no hayan entrado en vigor en ese momento. La paralización provocó un gran malestar en el gobierno local, del PP, y en el BNG, que apoya el Plan General. El Concello elaboró un informe en contra de la suspensión, pero finalmente eligió la vía negociadora. Cualquier otro camino pasaba por un recurso contencioso administrativo que tardaría años en resolverse... mientras Política Territorial advirtió que la suspensión no superará los tres meses. El conselleiro de Medio Ambiente y la alcaldesa intentarán hoy encontrar una tercera vía que no suponga obligar al Concello a elaborar un complejo estudio de evaluación ambiental. Este informe podría demorar la conclusión del Plan General un año o más, una dilación que podría convertirse en el golpe de gracia para un documento que lleva seis años tramitándose. Un dato clave para el Concello es que en febrero próximo acaba la suspensión de licencias, medida que no es prorrogable. Y aunque nadie lo pone abiertamente sobre la mesa, quedan ocho meses para las elecciones municipales y lo que ocurra con el PGOM puede tener importantes repercusiones políticas. 2Construcción en zonas rústicas entre 100 y 200 metros del litoral. Comparado con el asunto anterior es un tema menor. El equipo redactor plantea ocupar espacios de este tipo en cuatro puntos concretos y Política Territorial está en desacuerdo. Para que el Concello se salga con la suya debe autorizar una excepción a la norma general la Comisión Superior de Urbanismo, organismo con variada representación que se reunirá con esta finalidad dentro de unos días. 3Informe desfavorable en materia de costas. El director xeral de Urbanismo ponía como condición en el escrito de suspensión que el Concello logre un informe favorable en materia de costas para proseguir la tramitación. Concello y equipo redactor consideran que está justificada la actual redacción del Plan General en la materia. Ante el desacuerdo el Concello mantiene su tesis en el contrainforme elaborado por sus técnicos. En tal situación este asunto podría quedar aplazado para el informe final de Política Territorial, en el que la Xunta decidirá si aprueba, o no, el nuevo plan de urbanismo de Vigo.