Cincuenta manos para la integración

Monica Torres
M. Torres A GUARDA

VIGO

M.MORALEJO

Reportaje | Campo de trabajo en A Guarda Jóvenes de toda la península participaron en la puesta en valor patrimonial y social que promovió el primer campo de trabajo que acoge el centro San Xerome Emiliani

02 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El final del verano llegó también al centro San Xerome Emiliani y, con él, la despedida de los 25 jóvenes que participaron en el primer centro de trabajo que acoge el municipio. Es más bien un hasta luego, porque los participantes confían en alimentar durante el curso académico hasta que puedan rencontrarse. Y es que, las distancias físicas son un hándicap salvable, especialmente para ellos que apuestan por vivir sin las otras «fronteras», las que intenta imponer una sociedad poco adaptada. Algo de lo que sabe mucho el San Xerome, que celebra sus bodas de plata y que organiza la actividad. Todo un éxito como experiencia a continuar. La responsable del proyecto lo tiene claro, «más que un campo de trabajo es una acción comunitaria porque lo fundamental es que la comunidad sepa que, a través de la acción se puede hacer integración, aleccionar también a las Administraciones». Lo más importante, además de las actuaciones, es el trabajo conjunto, mantiene Déborah Baz porque «hay que romper el estereotipo de guetos para discapacitados, se trata de interactuar en una acción positiva para los demás». En total fueron 50 los jóvenes aunque en grupos por quincenas. El trabajo se centró en un apartado etnográfico y arqueológico, sobre la cultura castreña y otro, el medioambiental, sobre el estuario. Los participantes, 16 jóvenes y 9 usuarios del San Xerome, elaboraron unidades didácticas sobre el Santa Trega, con las que podrán trabajar escolares y profesores. Pero también actuaron como guías de grupos de turistas . Dedicaron buena parte del tiempo también a la zona del Molino y Codesal. Desde la limpieza del espacio, al vallado. «Aprender para aportar», resalta Déborah Baz. La ola de incendios les obligó también a ellos a ampliar su programa y, no dudaron en salir hasta O Rosal y Oia para entrevistar a los vecinos. El miércoles analizaban las conclusiones, «hai que darlle á xente propostas concretas e positivas de acción no monte».