Los bomberos tuvieron que sofocar en la madrugada de ayer un incendio en un edificio abandonado de la calle López de Neira, en el centro de la ciudad. El fuego sólo llegó a afectar a unas de las habitaciones del inmueble y no revistió mayores consecuencias, según informaron fuentes del cuerpo de extinción de incendios que precisaron que cuando llegaron al edificio, sobre las cuatro de la madrugada, no encontraron a nadie en su interior. Muchos de estos inmuebles son frecuentados por personas sin techo que aprovechan las fincas desocupadas para no tener que pernoctar al raso. Durante este verano los vecinos del Casco Vello han observado un incremento de los transeúntes. Muchos de ellos piden limosna a los clientes en las cafeterías de la zona de Porta do Sol o a los que frecuentan el Open Cor situado en la calle Rosalía de Castro. Hay que recordar que el pasado 24 de junio el fuego arrasó una superficie de más de mil metros cuadrados en la antigua panificadora.