Sanidad, panes y peces

| YASHMINA SHAWKI |

VIGO

La semana pasada nos llegó la "feliz noticia" sobre la previsión para el remate de la construcción del "super hospital" de Vigo. Se calcula que estará en funcionamiento en el 2012, cosa que los escépticos conocedores de cómo va la "cosa pública", por estar pendiente la determinación del emplazamiento, la expropiación de los terrenos y la edificación, dudamos muy seriamente que llegue a ser así. Baste sólo mencionar que, hace un par de años se barajaba el 2010 como fecha para su inauguración. En estas circunstancias, a algunos nos gustaría proponer que se rebautizase al Xeral como "El Escorial II" ya que, superando, incluso a ese magnífico ejemplo de la arquitectura herreriana, cincuenta años después de su inauguración todavía sigue en fase de ampliación. Pero, al margen de la cuestión de fechas, hay que preguntarse cómo nos las apañaremos hasta entonces. Porque, se diga lo que se diga, los recursos son los que son, limitados y poco satisfactorios y estos no van a mejorar por imposibilidad material. La población envejece, lo que supone que la necesidad de asistencia a los mayores se incrementará. Además, en Vigo, la demografía avanza gracias al índice de natalidad más alto de Galicia y a la inmigración, aunque eso sí, nada hace prever que crezca en 200.000 habitantes más como afirman los redactores del PGOM. Ello hará que, con las mismas instalaciones y los mismos profesionales sea preciso atender a más gente. Si a eso le añadimos las fantásticas perspectivas del SERGAS sobre la reducción de las listas de espera, al final a uno sólo le queda renovar su fe y recordar las enseñanzas bíblicas sobre el milagro de los panes y los peces.