CONTRASTES | O |
09 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.FELIZ iniciativa la de Caixa Galicia, que reunió en el Centro geriátrico de Barreiro a los autores del espléndido establecimiento que auspició y patrocina, César Portela y Gabriel Santos Zas, con el maestro Albalat y el historiador del Arte Juan Manuel Monterroso, para comentar ante el público la creación y desarrollo de ese excelente ejemplo de buena arquitectura. Y tras de la reflexión, la visita al edificio y un coloquio final en el que el público asistente pudo opinar e interpelar a los arquitectos para completar su visión y comprensión de la obra visitada. Esto es vivir la arquitectura. Tanto, como la mejor visita dirigida a la tradicional exposición de pintura o al museo. Si la experiencia se repitiera y generalizara, lograríamos que el ciudadano medio sintiersa su entorno y se interesara por el medio en que vive, colaborando, con sugerencias y opiniones, en la labor que compete a los poderes públicos, en concreto al Ayuntamiento, no siempre dispuesto -y con frecuencia errado en su labor-, a una arquitectura y un urbanismo racionales y atractivos, que hagan más vivible y convivencial la ciudad a la que deberían servir con más sensibilidad y menos intereses partidistas o politiquerías al uso. Puede y debe la arquitectura ser funcional y bella. Es decir, «archi textura», más allá de la mera materia. Ya que, por desgracia y condicionamientos mil, los arquitectos, en pro de clientes, han de plegarse muchas veces a imposiciones lamentables que generan gigantismos absurdos, zaquizamíes invivibles o adefesios hirientes para el menos sensible de los ciudadanos. Gran lección la de escuchar las reflexiones de verdaderos araquitectos -con los citados, José Antonio Franco, autor del edificio de la Avenida Arteixo de A Coruña para centro de formación de directivos empresariales, otro ejemplo de buena arquitectura-. Un arquitecto debe de ser un humanista que sienta al hombre en relación, en sociedad, y le sirva para que su trabajo se desarrolle en condiciones óptimas, tanto físicas como psíquicas.