Los 62 municipios, por las nubes

La Voz

VIGO

XOÁN CARLOS GIL

La Mirilla

05 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Publicitaria, por supuesto. Las mentes pensantes del organismo (que haberlas, haylas), después de estrujarse las meninges, han dado con la forma de promocionar a todos y cada uno de los 62 municipios de la provincia de una sola tacada. Y no con una invitación en forma de lema genérico que sirva para todos. No. Bueno sí. Lo aclaro: la invitación es genérica pero, al mismo tiempo, específica. Porque el soporte será uno, pero las ventanillas, necesariamente, tendrán que ser 62. Y una pista más, los municipios pontevedreses se pasarán el día por las nubes. Pues sí, la idea es convertir un avión en soporte publicitario de nuestras excelencias turísticas. Aunque la operación no está cerrada será, casi con seguridad, una nave de Air Europa. Y, excepto el día que se presente en sociedad (se supone que en Peinador), se pretende que el avión en cuestión no vuelva a pisar un aeropuerto gallego. Vamos que, según fuentes cercanas al propio Patronato Rías Baixas, van a tener noticias de nuestra existencia en medio mundo (en el otro medio ya la tienen) o, lo que es lo mismo, van a ser capaces de colocarnos en el mapa turístico. Que, en definitiva, es de lo que se trata. Para que los potenciales clientes viajeros no tengan disculpa para no fijarse en el avión en cuestión, se ha encargado a un grupo de creativos un proyecto para pintarlo. Porque no todo se reduce a bautizar las ventanillas con los nombres de los municipios, habrá también dibujos impactantes. Vamos que, allá donde quiera que toque tierra, no va a pasar desapercibido. Lo que aún no está decidido es si al viaje inaugural de presentación de la campaña estarán invitados los 62 alcaldes de la provincia y, de ser así, si cada uno de ellos ocupará su correspondiente ventanilla. A ver. Ya de puestos a pintar medios de transporte y, en previsión de que el avión no llegue a todos los destinos, en Rías Baixas han pensado en sendos complementos que no fallán. El barco de regatas de Javier de la Gándara y la canoa de competición de David Cal. Uno y otra no sólo surcarán aguas de acá, allá y acullá sino que, cosas de la televisión, pueden contemplarse en los cinco continentes sin salir de casa. Lo que todavía no está claro son los dibujos y rótulos que se estamparán en ambas embarcaciones. Pero casi seguro que serán motivos impactantes que, además de vender las posibilidades turísticas de las rías, hagan un guiño a la personalidad de dos de nuestros más reconocidos deportistas. De congreso periódistico Definitivamente, hoy la cosa va de promoción turística. Porque el congreso en cuestión, que se iniciará el jueves, viene a ser un escaparate abierto al resto de España de nuestros paisajes y nuestra gastronomía. Es el primer acto oficial que organiza la recién creada asociación que agrupa a los periodistas de turismo y gastronomía de Galicia y que preside Guillermo Campos. Viene a ser su presentación en sociedad. Y será a lo grande. De hecho, han tenido que colgar el cartel de no se admiten más inscripciones. Nos visitarán más de un centenar de periodistas de toda España que, después, contarán en sus respectivos medios lo que han visto. Sabedores de lo que eso supone para la imagen, les han preparado un programa bien atractivo en el que, por supuesto, no podía faltar un paseo por la ría de Vigo. Será el viernes por la tarde, justo después de recorrer la ciudad. Habrá parada en la isla de San Simón y merienda a bordo a base de ostras. Al terminar el periplo, cena en el castillo de Soutomaior. Para el sábado han reservado un recorrido por la ruta del vino, con degustación de mariscos en una de las bodegas. La cena de despedida se hará en Casa Solla. Eso sí, entre col y col, habrá lechuga o, lo que es lo mismo, trabajo. Se presentarán varias ponencias, entre otras, sobre costumbres ascestrales gallegas, o sobre cascos históricos y su relación con la gasatronomía. En este caso de centro comercial. El ex céltico ahora Atlético Velasco, que pasa unos días de descanso en casa de unos amigos en Vigo, llenaba el sábado el carro en un supermercado recién estrenado. Según dijo estaba invitado, pero no quería llegar a la casa con las manos vacías. Todo un detalle.