Gotzone

CRISTINA LOSADA

VIGO

ANTÍPODAS | O |

06 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

EL miércoles tendré ocasión de presentar en Vigo, en un acto público, a mi amiga Gotzone Mora, concejal, socialdemócrata de convicciones, e incansable luchadora contra el terrorismo etarra y por la libertad. Pues con el asesinato y la amenaza se pretende coaccionar a las personas para que cedan, para que dejen de ser libres y se comporten como rehenes. Proceso que ha tenido cierto éxito en el País Vasco, y fuera de él, aunque allá sigue con tesón admirable un puñado de gentes como Gotzone. Resisten la prolongada borrasca de atentados y afrentas, y eso que han tenido que ver a muchos amigos despedazados por las bombas y acribillados a tiros. En fin, el día 10, a las ocho, estará en el Centro Cultural Caixanova. El terrorismo no es ninguna broma y, sin embargo, se frivoliza y hasta se extiende su «estética». De nuevo, porque esto ya pasó. Hace poco, los estudiantes franceses movilizados paradójicamente contra sus propias oportunidades de trabajo, daban una rueda de prensa con pasamontañas y pistolitas de pega. En Vigo mismo, en la huelga del metal, aparecen unos tíos con capucha quemando contenedores y demás. ¿Juegan a terroristas? Hombre, si les sale gratis. Todo el mundo sabe que quemar y volcar cosas, cortar el tráfico y coaccionar a los conductores en Vigo no es delito. Así lo decidieron tiempo ha, las autoridades que te multan por aparcar dos minutos en prohibido. La emulación de la estética terrorista lleva implícita una afinidad con su "ética", que es la ausencia de ella, y el gusto por las tácticas violentas. Eso hace daño a las huelgas. Si hay que recurrir a la coacción, será porque falta apoyo real. Todavía no me explico cómo los sindicalistas aguerridos dejan que anden a su aire los quemalotodo. Ni que el ingrediente esencial de las huelgas sea el petardo.