Iguales, pero menos

LUIS C. SAAVEDRA

VIGO

13 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

PODRÁN acusarme de realizar machaconamente entre las mujeres la misma pregunta, pero el resultado es tan satisfactorio para mi encuesta que me sirve para desmontar por completo la supuesta dualidad-igualdad de derechos entre hombres y mujeres que persigue esta sociedad democrática. La ley que ahora consagra la custodia compartida, siempre y cuando la madre esté de acuerdo, es un disparate jurídico, una aberración que quiebra la paridad entre personas, que no se cae de milagro porque está sostenida por el papel pintado por un ramillete de psicólogos infantiles, jueces complacientes, madres estridentes y padres conformistas. La ley es inmoral y antinatural. Huele a rancia y condena a los padres porque «sí». La desigualdad entre los derechos y las obligaciones de padres y madres convierte a los primeros en enfermos emocionales y en meros recaderos de la ley.