Desembarco masivo de «vips»

La Voz

VIGO

Pero no se confundan, la cosa no va de tragedia (o sí, según se mire), sino de desembarco galáctico. Menudas apreturas para ver de cerca y, a ser posible, tocar a los jugadores del Real Madrid. La locura. Sobre todo a David Beckham. Que así no me extraña que la space pija esté mosqueada de tanto como se lo soban. Que si dos besos, que si una foto, que si un autógrafo, que si... Lo dicho, de locos. Había jóvencitas a mazo tratando de saltarse el cordón de seguridad del hotel. Malo será que, entre tantas, alguna no lo lograra. En estos casos (y otros parecidos) siempre me hago la misma pregunta: qué tienen de especial los futbolistas en general, y los del Madrid o el Barça en particular. Porque si es por físico, me quedo con el albañil que está alicatando el baño del vecino, y si es por conversación, prefiero de lejos a Eduardo Punset. Si el supuesto es un naufragio en una isla desierta, me pido al manitas de Bricomanía. Lo cual no significa que no les reconozca a estos ídolos de masas (deportivas) el gan mérito que tienen: Ser capaces de convertir en titulares a cinco columnas pensamientos tan sesudos como «el fútbol es así» o «lo importante son los puntos». Y, mejor aún, tener un sueldo equivalente al de toda la plantilla de Citroën por dos horas de trabajo al día. Pura envidia. La botadura del oceanográfico Sarmiento de Gamboa va a congregar mañana en Construcciones Navales P. Freire a docenas de «vips» por metro cuadrado. No sólo no ha querido faltar nadie, sino que estoy segura que Jesús Freire, presidente de la firma, ha tenido que hacer números malabares para buscar hueco a todos los que le han pedido estar. Nadie quiere perderse la posibilidad de saludar a la Reina Sofía, que actuará de madrina. Parafraseando a Rajoy, no va a faltar ni el Tato. A pie de coche será recibida por Emilio Pérez Touriño, la ministra María Jesús Sansegundo, Manuel Ameijeiras, Corina Porro, el propio Jesús Freire y Carlos Alonso, presidente del CSICi, que es el que paga el buque. Ah! y Paula Freire, que se encargará de entregar a Doña Sofía el ramo de flores que no puede faltar en sus manos en todo acto que se precie. Ya dentro del astillero estarán esperando Laura Sanchez Piñón, Abel Caballero, Carmen Gallego, Fernando Blanco, José Diéguez... Hora y cuarto durara la visita que, por supuesto, no sólo dara para estrellar la botella de cava sobre el casco, sino para una ristra de discursos (¡uff!), para que la Reina entregue al armador un imagen de la Virgen del Carmen y, por supuesto, para el vinito de rigor.