El socialista Xulio Calviño reclama que se mantenga y se amplíe a otras zonas «Salvo excepciones, lo usan todas las urbes para repartir el escaso espacio existente»
16 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los socialistas salieron ayer al paso del anunció del PP de que la ORA podría desaparecer al no funcionar correctamente. Xulio Calviño, ex concejal de Tráfico socialista, mostró su estupor por este anuncio y anticipó que «si se suprime este sistema Vigo se convertiría en el paraíso de los gorrillas ». Según sus datos, todas las capitales de provincia y grandes y medias ciudades españolas, «incluidas muchas villas» utilizan sistemas similares. Las tres excepciones son Santa Cruz de Tenerife, Cáceres y la vecina Pontevedra. «Es imprescindible disuadir del uso del coche privado en el centro de la ciudad y si esto no lo tenemos claro es que no entendemos nada», explicó Calviño en un mensaje dirigido a sus compañeros de corporación. En el caso del PP dio por supuesto que la postura que ha expuesto el portavoz municipal (nunca el concejal de Tráfico) no es compartida por todo el grupo. Menos le ha extrañado el apoyo del Bloque a la posible supresión; su único comentario fue que cuando el alcalde era nacionalista, el edil de Tráfico (del BNG), Xoaquín de Acosta, mejoró su eficacia. La pregunta que dejó en el aire Calviño es «si se busca que las pocas plazas de aparcamiento en el centro se ocupen a primerísima hora por los empleados que allí trabajan, que no las desocuparían hasta el fin de su jornada. A nadie se le escapa que eso sería volver al caos», aseveró. Por el contrario, el grupo socialista defiende su ampliación a lugares como As Travesas y O Calvario, «algo con lo que están de acuerdo los comerciantes y pienso que los vecinos. Lo que si puede estudiarse es ampliar en las nuevas zonas el tope de dos a tres horas y establecer también precios inferiores». «No encuentro explicación, si acaso que el PP quiera vender una propuesta demagógica, como en la campaña electoral hizo con la supresión del recibo de la basura. En Vigo existen muy pocas plazas en superficie, y menos con la ejecución de las humanizaciones. No queda otra solución que buscar un reparto para lograr que queden huecos libres para un uso de corta duración», concluyó Calviño.