De copas sobre el Miño

Monica Torres
M. Torres CERVEIRA

VIGO

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Reportaje | El primer bar flotante de la comarca La Cámara Municipal de Cerveira, en su política de potenciar el turismo náutico, ha decidido transformar el antiguo transbordador en una cafetería

12 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La inauguración del puente internacional entre Goián y Tomiño ha supuesto un revulsivo económico, social y cultural para los dos Concellos miñotos. Aunque las estrechas relaciones entre los dos municipios son una constante desde hace muchos años, el quinto paso elevado sobre el Miño ha desatado un flujo de turistas sin precedentes. El propio regidor cerveirense confirmaba recientemente que, sobre todo, los fines de semana, hay más gallegos en las calles, plazas y cafeterías de la ribera lusa que portugueses. Y es que, a los atractivos turísticos habituales, como la multitudinaria feria semanal de los sábados, se les van sumando paulatinamente otras ofertas que configuran un completo paquete para disfrutar del tiempo libre y sacar el mayor partido al Miño. El Padre de los ríos gallegos es también el motor de la política turística que está promoviendo la Cámara Municipal de Cerveira y que, a la vista de los resultados obtenidos hasta ahora, es un pozo sin fondo. Visitantes Más de 15.000 personas, muchas de ellas gallegas, visitaron, durante sus primeros tres meses de vida, el primer museo de agua dulce de Portugal. Un ambicioso proyecto que además ha proporcionado al Concello otra herramienta más para continuar potenciando su proyección. Tras diecisiete años en servicio, el ferry de San Cristóbal, pasará a convertirse en el primer bar flotante del Miño, dando también apoyo a las nuevas instalaciones náuticas. La reforma integral del transbordador permitirá habilitar una cafetería con capacidad para diez mesas en su interior y una amplia terraza al aire libre. Según confirmó el alcalde, Vaz Carpintería, el proyecto cumple todas las normativas legales de medio ambiente, y las aguas residuales serán depositadas en un estanque cerrado. La adaptación de la embarcación no será compleja, ni cambiará la estructura, aunque deberá habilitarse un acceso desde el puerto por el centro de la nave. Teniendo en cuenta que por el «puente da Amizade», como lo bautizaron los dos Gobiernos implicados, circulan una media de 50.000 vehículos al mes mientras que, el viejo ferry era utilizado por 17.000 durante cada periodo, parece que la política del Concello cerveirense es más que acertada. Tampoco sería de extrañar que la iniciativa fuese secundada por otros municipios ribeireños.