Desaparecen las escasas posibilidades de un acuerdo político sobre el texto urbanístico No habrá reuniones hasta que exista un proyecto oficial del gobierno municipal
07 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los representantes del Partido Popular y del Bloque coincidieron ayer en la conveniencia de suspender el funcionamiento de la comisión de seguimiento del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). José Manuel Figueroa, concejal de Urbanismo del PP, y su antecesor del Bloque, Xabier Toba, mantuvieron que este modelo de debate está agotado y que ya sólo queda esperar que el gobierno presente su propuesta final de nuevo Plan General. Obviamente, dicha propuesta contará con el respaldo del Bloque, ya que en caso contrario no podría salir adelante. La decisión no fue compartida por el socialista Mauricio Ruiz, ni tampoco por Manuel Soto (Partido Galeguista). El primero reiteró su demanda de que los informes sobre las alegaciones que se manejen estén firmados, petición inasumible para PP y BNG. Soto quiso seguir adelante aunque fuera con borradores, pero Figueroa objeto problemas de seguridad jurídica. En estas circunstancias poco volverá a saberse del nuevo PGOM hasta que su contenido sea casi irreversible, a expensas de que lo apruebe primero el pleno municipal y posteriormente la Xunta. No obstante, Figueroa reiteró ayer que «habrá voluntad de escuchar» incluso después de esta propuesta final, aunque reconoció que entonces será «más difícil el acuerdo». El detonante de la enésima crisis político-urbanística ha sido la negativa a debatir la respuesta del equipo redactor del plan a las alegaciones en documentos que nadie suscribía. Ruiz quería una propuesta firmada de Consultora Galega, al margen de la capacidad de la corporación para modificarla. Negativa rotunda Esta demanda se encontró con la frontal oposición de Figueroa y Toba, cuyos partidos unidos cuentan con mayoría para aprobar el Plan General al margen de los socialistas. De hecho, así ocurrió con la aprobación inicial y previsiblemente se repetirá en las próximas semandas con la provisional. Aunque el desenlace ha sido el previsto, confirma que el resquicio para un acuerdo, complicado en cualquier caso, es ahora menor que hace unas semanas. La intención del PP es llevar el tema a pleno antes de que finalice el año para después enviarlo a la Xunta.