Reportaje | La carretera más polémica El nuevo Gobierno de la Xunta estudia otro trazado para la futura vía de alta capacidad entre Tui y A Guarda que no genere tanta polémica como los anteriores
24 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Diez mil hombres, trabajando sin descanso, en turnos de tres meses, tardaron veinte años en construir la Séptima Maravilla del Mundo. Cuatro mil años después, los 45.000 vecinos de O Baixo Miño intentan disponer de una carretera. No es la pirámide de Keops, pero, tras dos años y medio de planes, anteproyectos, estudios, alegaciones, y conflictos, aún no hay un trazado consensuado. Parece ser que, por fin, «a la novena», puede ir la vencida. Al menos, eso es lo que opinan los afectados, que la semana pasada se entrevistaron con la delegada provincial de Política Territorial. La reunión ha sido todo un hito para los vecinos ya que, el último encuentro, con un representante del anterior gobierno les supuso, según los afectados, dos años de demandas, 6.000 firmas en contra del proyecto defendido por la Xunta y 3.500 alegaciones. A mediados del 2003, el anterior Gobierno gallego presentó su proyecto para construir una vía de alta capacidad en la comarca, abriendo a la vez, una polémica que, con el tiempo, se convirtió en protagonista de la política municipal de los Concellos más afectados por cualquiera de los trazados propuestos. Alternativas La Xunta presentó cinco alternativas que confluían en su trazado a partir de O Rosal, por lo que para este municipio y el de A Guarda sólo había dos posibilidades, conocidas como la cinco y la dos. La primera fue deshechada por la propia consellería por el fuerte impacto ambiental sobre el Miño. La segunda, que es por la que finalmente optó el anterior Gobierno, era inadmisible para estos Concellos sin las correspondientes modificaciones. Los afectados, agrupados en las plataformas Vial Polígono y Vía de Alta Capacidad reclamaron desde el principio una alternativa que discurriera por una cota alta, por el monte. Y ésta llegó, como números 6 y 7. Dos años después, tras unas movilizaciones que llevaron incluso a los vecinos a encerrarse varios días en el salón de plenos de Tomiño. Unos estudios que se presentaron pero «que no cumplían la normativa legal». Luego llegó el número 8, el que presentaron las dos plataformas, «viable, por el monte y sin impacto mediambiental» a su entender. A los dos meses, las elecciones y, en otros dos, el nuevo Gobierno saca a información pública un completo paquete de modificaciones realizadas en base a «las reuniones mantenidas con los Concellos afectados». Sin embargo, el trazado no contenta a la mayoría, por lo que la Xunta ha comenzado ya a realizar un estudio para un nuevo trazado. La delegada provincial manifestó ayer que el objetivo es realizar «un proyecto con futuro, menos gravoso para los vecinos y, consensuado desde el principio con los municipios afectados». Isabel Domínguez destacó la necesidad de disponer de una nueva vía en la comarca para descongestionar el tráfico, pero que no quede obsoleta con el tiempo. Los vecinos han valorado muy positivamente esta decisión esperando que, «la novena» sea la definitiva.