CONTRAPUNTO
21 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.UNA ALCALDESA tiene cosas importantes entre manos como para preocuparse de la salud de sus administrados, por mucho que haya sido concejala de Sanidad. Con la ORA a vueltas y a punto de alumbrar un plan de urbanismo, Corina Porro no tiene tiempo que perder en hacer cumplir las normas que regulan el consumo de tabaco en edificios oficiales. ¿Qué el conserje de la antesala de la alcaldía fuma bajo del cartel que lo prohibe?, eso no le importa a nadie. ¿Que los periodistas deben aguantar ruedas de prensa atufados de humo?, minucias. Los gobernantes sólo se toman algunas cosas en serio cuando tienen algo que perder y es posible que tras la entrada en vigor de la nueva ley Porro cumpla con su obligación. Nuestra alcaldesa no es fumadora, pero más nos valía que lo fuera, en su ámbito privado, que es su libertad, y en el público velara por la salud de ciudadanos y funcionarios.