Los pasos de cebra no tienen glamur

E. V. Pita VIGO

VIGO

M. MORALEJO

Crónica | La nueva Alameda

15 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El Concello ha eliminado los pasos de cebra de las calles semipeatonales del entorno de la rehabilitada plaza de Compostela. Las autoridades esgrimen motivos estéticos. Queda feo pintar unas rayas blancas sobre el firme de piedra noble. No tienen tanto glamur como las palmeras. Al parecer, estas bandas de seguridad vial no combinan con el color de los maceteros ni con las losas de la acera. El Gobierno local ha sustituido la pintura blanca por unas señales verticales en las que aparece dibujado un peatón cruzando. Estas son unos enormes cuadrados azules que tampoco combinan con el tono verde de las palmeras. Lo más peligroso es que sólo son visibles para los conductores que circulan en dirección al Náutico. Los peatones que cruzan por detrás sólo ven una placa gris. Se supone que esta advertencia será suficiente para los conductores que circulan por estas calles semipeatonales. Las señales verticales indican varios cruces de la calle Luis Taboada. Los peatones cruzan por cualquier lado menos por dicha señal. Un viandante se quejaba de que ni siquiera son lo bastante visibles para los conductores, propensos a dirigir la mirada al suelo. Y añadía que los viandantes serán víctimas seguras de las multas de 90 euros que el Concello impondrá en noviembre a quienes crucen fuera del lugar habilitado. La medida de fuerza pretende reducir los atropellos en la ciudad. En lo que va de año se han contabilizado cinco viandantes muertos. «Resulta paradójico que te obliguen a cruzar por el paso de cebra y que, a la vez, eliminen las rayas de la calzada», afirma indignado el ciudadano. El Concello de Santiago de Compostela tuvo que resolver un problema similar en su casco histórico.