Caixanova, Necso y Dragados aspiran a construir el auditorio

La Voz J.F. | VIGO

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XOÁN CARLOS GIL

Presentadas tres ofertas en el registro municipal el último día de plazo del concurso El gobierno vigués daba por seguro que también llegaría otra de Caixa Galicia

14 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Como estaba previsto, el último hábil llegaron al Concello vigués todas las ofertas de los grupos de empresas que aspiran a lograr el contrato de construcción y gestión del auditorio-palacio de congresos de Beiramar. A última hora de la mañana se contabilizaban tres propuestas, con la sorpresa de que finalmente no concurrirá Caixa Galicia, algo que el gobierno local había dado como seguro. No obstante, teóricamente es posible que llegue alguna más por correo. En todos los casos cada una de las proposiciones incluye a un conjunto de sociedades, algo previsible dado que se trata de un concurso de obra y gestión posterior, lo que en la práctica obliga a participar a constructoras y sociedades que después explotarán el centro cultural y el conjunto comercial y de ocio. En el caso de Caixanova, la oferta la suscriben también Testa Inmuebles en Renta, Puentes Concesiones, Sacyr, Expacontra, Puentes y Calzadas y, finalmente, la entidad credicitia. Bastante más corta es la lista en los otros dos casos. Así, Necso Entrecanales Cubiertas se acompaña de la Sociedad de Fomento y Desarrollo Turístico; por su parte, Dragados cuenta con el respaldo de Copasa. Apertura de plicas Una vez presentadas las ofertas, el Concello inicia los trámites para la adjudicación. La intención del gobierno local es tener resuelto este importante contrato a finales de año, aunque podría retrasarse. De momento, el próximo día 26 los funcionarios de Contratación procederán a la apertura de los sobres de las ofertas para estudiar la documentación administrativa. Una semana después se abrirá la oferta económica. A partir de entonces los técnicos municipales elaborarán los correspondientes informes para llevar a cabo la adjudicación. Pese a la complejidad de la tramitación, el Concello tiene interés en adoptar la decisión cuanto antes. De esta forma, el grupo de empresas elegidas podrá proceder al derribo de la antigua Casa Mar, un edificio que se encuentra en ruinas y vallado para evitar accidentes a los peatones. Obviamente, el gobierno vigués también quiere iniciar las obras para que el centro cultural, y los anexos comercial y hotelero, estén en funcionamiento cuanto antes. La previsión era finales del 2008, aunque como las obras no comenzarán hasta el año próximo, la fecha del 2009 parece más ajustada a la realidad. Para lograrlo, durante cuatro años Concello y Xunta aportarán los treinta millones comprometidos; el resto, hasta cien, corresponderá al adjudicatario.