Camiones y turistas desviados por el centro urbano se perdieron y alteraron la circulación Una avería de Fenosa y las obras en la Alameda y la calle Uruguay empeoraron una circulación que resultó caótica
09 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Un largo rosario formado por cientos de vehículos emulaba ayer en Urzaiz la procesión del pasado domingo, pero esta vez sobre ruedas y sin devoción alguna. Otro conglomerado de coches se cruzaba a media mañana entre Colón, García Barbón y Policarpo Sanz hasta detener el tráfico en las tres calles. En Beiramar, Areal y Montero Ríos, otro amasijo de coches taponaba la circulación a ratos. La de ayer fue otra de esas mañanas de récord. El accidente de dos camiones en la AP-9 entre los dos túneles de A Madroa originó un grave colapso en Vigo. Desde las once de la mañana, la Guardia Civil desvió la circulación de la autopista hacia la salida de la calle Buenos Aires. Patrullas de la policía local trataban en vano de distribuir un caudal sobre ruedas imposible de controlar. La masiva llegada de turistas retirados de la AP-9, junto con camiones que también fueron apartados de su ruta, acabó de alimentar el caos. Conductores despistados, mala señalización en las calles y el ya de por sí intenso tráfico matinal vigués hicieron el resto. El centro urbano se paró entre las once y media y las dos de la tarde. No había salidas. Las retenciones superaron los veinte minutos en las horas punta y en los cruces más conflictivos. Las obras de humanización en el entorno de la Alameda y en la calle Uruguay contribuyeron a empeorar la mermada fluidez del tráfico. A ellas se unió a primera hora de la mañana una avería de Fenosa en la confluencia de Alfonso XIII con Cervantes que afectó otra salida de la autopista, donde se formaron largas colas durante más de dos horas, el tiempo que tardaron los operarios de la compañía eléctrica en reponer los daños. La guardia urbana tuvo especial cuidado con los autobuses de turistas, que evitaron el paso por el centro y los aparcamientos en las zonas conflictivas para no taponar aún más la circulación. Un camión que enfiló Urzaiz por dirección prohibida en sentido descendente tuvo que ser escoltado por una patrulla de la policía municipal hasta García Barbón y provocó el corte momentáneo de un tramo de Colón, ante el generalizado pasmo ciudadano. No fue el único despiste. Varios coches cuyas matrículas delataban la presencia a bordo de turistas se perdieron en la amalgama de desvíos que adorna el centro de Vigo. El departamento de Tráfico no informó, sin embargo, de incidentes de importancia a lo largo del día.