Marañón en Vigo

PABLOS

VIGO

CONTRASTES | O |

29 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

MAS, mucho más que un médico de prestigio casi mítico, y un escritor acaso el más leído entonces, el doctor Gregorio Marañón fue en su tiempo una de las figuras españolas más famosas y reverenciadas por todo tipo de públicos y no sólo los universitarios e intelectuales. Tanto era así, que llegó a la canción popular, en la voz del quizá ya olvidado Pepe Blanco. Catedrático, pionero de la endocrinología, miembro de las cinco reales academias españolas -caso único en el país- biógrafo y ensayista, doctor «honoris causa» por multitud de universidades de todo el mundo, en su casa madrileña se celebró la conversación que permitió la salida pacífica de España del rey Alfonso XIII y el establecimeinto de la República en 1931. Pues bien, don Gregorio, amante declarado de Galicia, que había visitado para escribir su libro sobre el ourensano P. Feijóo, de quien dice que «fue en su tiempo el más alto representante del espíritu genuino de España», estruvo en Vigo. Nos lo cuenta su colega el doctor Alvarez Blázquez escueta, discretamente. Demasiado escuetamente, acaso. Regresaba Marañón de Oporto, donde había sido investido doctor honoris causa por su Universidad el 13 de octubre de 1946. Y don Darío le recibió en la estación viguesa dos días más tarde. No precisa el ocasional cronista si Marañón permaneció en Vigo varios días, uno solo o acaso no más que horas, hasta empalmar con el expreso de Madrid. Ni añade nada sobre qué impresión le causó la ciudad, aunque sabemos que había mantenido correspodencia al menos con otros dos colegas, los doctores Ramón de Castro y Nicolás Peña, poco rcordado el primero y no así el segundo, que da ahora nombre al antiguo hispital municipal. Releyendo páginas de Marañón encontramos elogios para el ginecólogo redondelano doctor Otero, que fue rector de la Universidad de Granada y ministro de la República en el exilio de México. Lástima de grabación con la voz del galeno humanista, siempre magistral, tolerante y generoso.