Reportaje | Las cuentas del cabildo El templo tudense es el primero de la península en el que se instaura un sistema de cobro a turistas como apoyo para sufragar el mantenimiento del edificio
28 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?onocer la ciudad de Diómedes es desde hace unas semanas dos euros más caro. Esa es la cantidad que debe abonar cada turista que quiera entrar más allá del rellano o de la Capilla del Sagrario y con la que el cabildo catedralicio pretende superar el déficit que arrastra por el mantenimiento del templo. Esta medida ha suscitado una gran polémica ya que los tudenses no parecen dispuestos a aceptar que la antigua Capital del Reino de Galicia sea noticia por ser la primera ciudad peninsular en instaurar un «peaje catedralicio». De hecho tampoco los turistas comparten la decisión y algunas compañías de viajes han decido anular las visitas. El propio cronista oficial manifestó su malestar por esta situación recordando que «es el buque insignia de Tui y el único caso en toda Galicia y Portugal donde se cobra, esto se puede hacer en los museos pero no en catedrales». Ernesto Iglesias Almeida asegura que «todo el mundo protesta pero nadie se atreve a decir nada por respeto a una institución milenaria». Hasta el año pasado se cobraba 2,5 euros por visitar los dos museos, el catedralicio y el diocesano. Éste último sólo habría desde Semana Santa hasta septiembre pero, la falta de dinero para disponer de un guía hizo cuestionar la continuidad de su funcionamiento. Fue entonces, cuando el Concello concedió una subvención para contratar a una persona a cambio de no cobrar la entrada. El déficit tampoco es argumento suficiente para la Asociación de Amigos de la Catedral, una entidad con más de 400 socios que desde 1990 realiza distintas actividades para propagar el culto. Según Carlos Pérez, «ya hemos tenido muchas bajas por este motivo». La junta directiva entiende que pese a que, efectivamente, hay unas necesidades económicas que cubrir, «hay que buscar otras alternativas, como la posibilidad de ampliar las celebraciones ya que sólo hay una misa diaria y, si no hay culto, no hay ingresos». En estos momento se puede visitar de forma gratuita el rellano y la Capilla del Sagrario pero no el resto del conjunto, el claustro, la torre y el museo catedralicio. Más suerte tienen los que se acerquen al Diocesano, ubicado en la misma plaza, antiguo Hospital de Pobres y Peregrinos. Su patrimonio se distribuye en tres plantas. Patrimonio En la baja destaca una pequeña sala de cerámica y otra en la que se exponen imágenes de la Cofradía así como una amplia selección de piezas arqueológicas, entre las que figura un casco celta realizado en bronce, del siglo IV antes de Cristo. En el primer piso se ubica la colección de «petos» y relieves de Ánimas, un espacio para la orfebrería, telas litúrgicas, cálices y cruces parroquiales. Uno de los mayores puntos de interés son los «sambenitos», del siglo XVII. Piezas únicas en España que testimonian, en forma de colgaduras, las penitencias impuestas por el Santo Oficio a los herejes durante la Inquisición. Su nombre viene de los «sacos benditos» o túnicas de los «arrepentidos».