El gobierno vigués dejará pasar el verano antes de someter al pleno del Concello una modificación de crédito que permita ejecutar obras de reforma urbana. Esta iniciativa fue abortada por socialistas y nacionalistas en el mes de abril y desde entonces sigue aparcada. Poco antes de las elecciones autonómicas, los responsables municipales decidieron plantear de nuevo la modificación una vez superado el proceso electoral. En el PP estaban convencidos de que superado el 19-J, PSOE y BNG no pondrían inconvenientes. Sin embargo, el gobierno de Corina Porro no llevó esta propuesta al pleno de junio y tampoco la ha incluido en la sesión del próximo martes. Por tanto, en el mejor de los casos no podrá disponer de fondos hasta que se celebre la próxima sesión plenaria a mediados de septiembre. Importante remanente La propuesta de abril pretendía destinar a obras doce millones de euros, una cantidad significativa en un presupuesto municipal de 180, de los que menos de veinte se destinan a inversiones. De una larga lista de proyectos a acometer, PSOE y BNG sólo dejaron que salieran adelante la partida destinada a convocar la licitación del auditorio-palacio de congresos de Beiramar y otra para recuperar el barco Bernardo Alfageme. Los responsables del PP habían previsto llevar al pleno del martes una serie de obras por un montante de tres o cuatro millones de euros. Sin embargo, finalmente el orden del día incluye únicamente dos pequeñas modificaciones destinadas a adquirir mobiliario para telecentros de distintas parroquias (12.000 euros) y otra destinada a adquirir un nuevo sistema central de comunicaciones para la polícia local. A la vuelta del verano y en función de lo que ocurra con la temida (por el PP) moción de censura, Corina Porro tomará la decisión. En caso de que no salga adelante es poco probable que pueda disponer del dinero en 2006 ya que lo más seguro es que la oposición no le deje aprobar el presupuesto.