Música, cómic, lectura y El Quijote serán los protagonistas de este verano en el Verbum. Con el nuevo programa de actividades, los responsables de la Casa de las Palabras esperan dinamizar la vida excesivamente tranquila del museo de Samil. Y es que las expectativas con las que nació este centro en el año 2003 nunca se han cumplido. Durante el 2004 apenas alcanzaron los 12.000 visitantes. Para potenciar el interés de los visitantes, además de mantener su biblioteca abierta durante todo el verano, apostarán por el mundo del cómic poniendo a disposición del público las últimas novedades. El mundo de la música tendrá un lugar destacado dentro de las actividades del verano, manteniendo siempre una relación muy cercana con las palabras. Pero, el Verbum deja una sorpresa musical para el día 29 de julio que sus responsables no han querido desvelar. En la playa de Samil y con la puesta de sol llegará el momento de que los vigueses descubran esta incógnita. El museo continuará con los obradoiros que mantiene en colaboración con la Universidad de Vigo, así como con las actividades vinculadas al cuarto centenario de El Quijote de Cervantes. Los niños también serán protagonistas de las actividades que se desarrollarán en el museo durante el verano. El próximo día 30 de julio desde las 11 de la mañana Anxo Fariñas se encargará de acercar a los más pequeños el mundo de la lectura, y por supuesto al fantástico mundo del hidalgo, don Quijote. Durante el acto contarán con cuentacuentos que realizarán diversos juegos y actividades que basándose en la obra de Cervantes, el dibujante inventará historias en las que se representen los valores como la fantasía, la imaginación y el humor sin olvidarse de la cómica figura de Sancho Panza. La Casa de las Palabras es de todos los museos vigueses el menos visitado. Para afrontar la crisis del centro, desde el pasado mes cuenta con un nuevo director, Lois Cea, nombrado por el gobierno local. Con esta incorporación pretenden reconducir la dirección del museo y aprovechar todas sus posibilidades. El edificio tiene un gasto que ronda los 650.000 euros anuales y desde su apertura la afluencia nunca ha sido la suficiente para cubrir las necesidades.