Reportaje | La lectura está en la calle La feria de Montero Ríos compite estos días con la playa y las rebajas para conseguir que la literatura deje los estantes y ocupe el tiempo de los vigueses
02 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los libros están de verano. No calzan chanclas, pero casi. La feria del libro se ha encargado de sacarlos a la calle y ponerlos al sol, lejos de los estantes sombrios y olvidados que ocupan más veces de las que su lectura recomienda. Aunque esta vez el traje de verano de las librerías ha cambiado de corte: la feria de la palabra escrita ya no habita en la Alameda, sino que se ha desplazado unos metros, para ocupar la soleada fachada marítima de Montero Ríos. Y los libreros están encantados. «Aquí hay menos ruido, los coches no están a dos metros y las terrazas dan mucho ambiente. Además es más seguro para los niños», analiza una librera en plena mañana de feria. Lo hace con calma, porque el tiempo matinal es barato. Apenas hay clientes. Porque la cultura está muy bien. También los reportajes de La 2. Pero en esta sociedad del consumo y el consumismo triunfan los trapos. Sobre todo si están de oferta. Y hace dos días que empezaron las rebajas. Por eso la feria del libro, que estará abierta hasta el día 10, baila el ritmo que marcan las tiendas de moda: por la mañana, calma chicha para El Quijote y compañía, que hay que sacarle brillo a la tarjeta de crédito en los zaras de turno; por la tarde, sobre todo a última hora, estampida de clientes en busca de libros. Y este año las cosas van muy bien. O eso cree el portavoz de la Agrupación de Libreiros de Vigo, Arximiro Blanco, que se muestra satisfecho con la afluencia de gente. «A feria é unha boa forma de que a xente vexa o libro doutro xeito. Porque hai quen ve as librerías como espazos moi pechados», cuenta, antes de proyectar el futuro en voz alta. Habla de profundizar en la feria. Quiere que en años venideros no sólo haya libros, cuentacuentos y escritores firmando. Propone ferias temáticas: «Podese facer, por exemplo, unha adicada ó cine e a literatura, con proxección de películas. Aunque para iso é preciso máis apoio das institucións públicas», apunta. Precios más bajos Mientras el momento de la modernización llega, el mayor aliciente para el amante de la literatura es el precio. En la feria los libros son un 10% más baratos. Se venden sobre todo best sellers (que por algo se llaman así) y libros para niños, según relatan algunos de los 32 libreros representados en la feria. Y quizá ese es uno de los problemas del evento: los puestos se parecen todos demasiado. Lo explica Arximiro Blanco: «¿Quen atrévese a traer algo que ó mellor non vende?». Pues casi nadie, pero hay quien lo hace. Porque estos días, junto a Dan Brown y compañía, toman el sol libros con muchas décadas de aventuras y ediciones tan ricamente ilustradas que iluminan el certamen más que el astro rey que calienta el verano.