La Mirilla
01 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.En su acepción marinera. Fue la tarea a la que ayer se encomendaron un buen número de colegas. Con más atrevimiento que pericia, dicho sea de paso. A tenor de lo visto, aquello de que lo importante es participar debió de inventarse en una situación similar. Es el séptimo año que el Monte Real Club de Yates de Baiona organiza la regata de la prensa, a la que no dejan de sumarse nuevos valores en cada edición. Hasta la fecha, no ha salido ningún campeón olímpico, pero no hay que descartarlo. Es tal la rivalidad que existe entre las tripulaciones, siempre asesoradas por un técnico (¡menos mal!), que Carlos Moreno, el director de la regata, prometió que en próximas citas habrá un comité de protestas. Para profesionalizar la cosa un poco más y, sobre todo, para que las malas mañas de algún listillo no prive a otros más legales en las viradas de la victoria. Al final, los que se llevaron el gato al agua fueron los chicos que asesoraba Pepe Lis: Juan Ares, Alejandro Palamidessi, Óscar González y José Manuel Otero. Mis compañeros Alejandro Martínez y Antonio Saborido, tuvieron que conformarse con la segunda y tercera plaza, respectivamente. Por cierto que Saborido no pudo mantener su ya tradicional duelo con Duri. Éste anda enfrascado en la preparación de la salida del Campeonato del Mundo de Multicascos y no tiene tiempo para nada. El que sí encontró hueco fue Albert Bargués, que estos días está en Vigo por culpa del mismo Campeonato. El famoso regatista catalán contó alguna de sus peripecias por esos océanos de Dios. Las ha tenido que pasar bien canutas, porque sólo de recordarlas se emocionaba. Pensé que me iba a morir sólo y lejos de las personas a las que quiero, dijo. Como para no llorar. Nuevo en los fogones Sólo en los del Talaso Atlántico. Porque, aunque joven, Frank Ferreira, ya cuenta con amplia experiencia como cocinero. Por cierto, que uno de los primeros en saborear sus menús fue David Bustamante que, aprovechando su inicio de gira en Nigrán, se pasó cuatro días en el Talaso. Me cuentan que, además de catar mariscos como los de la foto, aprovechó para hacerse todos los tratamientos de belleza y salud que ofrece el establecimiento. No sabe nada el ex albañil de la Barquera. La última posibilidad Bueno la penúltima. Por lo menos para contemplar la exposición que ha organizado el Hospital Xeral con motivo de su 50 aniversario. La muestra, abierta en el Centro Social Caixanova, ofrece una clara idea de cómo eran las cosas en el inicio de los tiempos (hospitalarios) en esta ciudad. Han logrado juntar una serie de material que, según los casos, invita a la nostalgia o a la reflexión. E incluso a las preguntas sin respuesta. Por ejemplo aquella que dice ¿cómo es posible que los profesionales de entonces pudieran hacer virguerías con ésto? El Colegio de Médicos rinde homenaje hoy a los recién jubilados. Seguro que entre ellos hay alguno que estrenó el Pirulí.