CONTRAPUNTO
11 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ALGUNOS CREÍAN que el informe de la Xunta del pasado verano era la piedra de toque para el futuro del plan de urbanismo de Vigo. Otros aplazaban el momento crucial a la aprobación municipal, que tuvo lugar en diciembre. Un tercer grupo lo aplazaba a la exposición pública celebrada entre febrero y abril. Finalmente, la convocatoria de las elecciones llevó a un sector de observadores a decantarse por el resultado de las autonómicas como la verdadera prueba del algodón para el urbanismo que nos ofrecen al alimón PP y BNG. Sin embargo, puede que unos y otros se equivoquen; el martes, los vecinos de Guixar debatirán en asamblea las opciones que el plan ofrece para su barrio. Tras el debate, votarán a mano alzada la solución que estimen más conveniente. Un sistema de democracia directa realmente novedoso, que coloca el proceso en el filo de la navaja. Atentos al resultado.