La nave supone una amenaza porque modifica las corrientes

La Voz

VIGO

La permanencia de la antigua gabarra en el estuario del Miñor supone una amenaza para el ecosistema. Lo dice Fernando Lahuerta, biólogo y autor de varios estudios sobre la riqueza natural de esta zona, que es una importante vía de paso para miles de aves migratorias. Lahuerta afirma que la nave está enclavada en un entorno muy frágil por tratarse de un estuario que está sometido a variaciones de corrientes. El barco modifica dichas corrientes y la sedimentación a su alrededor. Prueba de ello es el fango que se acumula en las inmediaciones de la nave y que puede contemplarse durante la marea baja. Además muy cerca existe un banco marisquero cuya explotación corresponde a la Cofradía de Pescadores de Baiona.