«En el Xeral serían capaces de hacer lo que hicimos»

La Voz

VIGO

M. MORALEJO

Entrevista | Juan Navia Roque El doctor fue uno de los responsables de la coordinación de la atención a los heridos en el atentado terrorista de Madrid

11 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El doctor Juan Navia, jefe del Departamento de Anestesia y Reanimación del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, vivió ayer los cinco minutos de silencio en recuerdo de las víctimas del 11-M junto a los trabajadores del Hospital Xeral, ya que la conferencia sobre el trabajo realizado por su sección inmediatamente después de los ataques terroristas, abrió el ciclo dedicado a conmemorar el 50 Aniversario del centro sanitario vigués. - ¿Cómo recuerda esos momentos? -Con muchísima emoción. Es algo que nunca podremos olvidar. - ¿Hay algo que se le quedara grabado en especial? -Pues por una parte, el continúo y ensordecedor sonido de las ambulancias en contraste con el silencio con el que estábamos trabajando dentro; y la mirada de incredulidad en los ojos de los heridos. - Será difícil revivir unos días tan duros... -Trato de no ser demasiado apasionado al contarlo, pero es difícil porque sobrepasó con mucho todo lo que uno jamás había previsto que podría ocurrir en cuanto a la necesidad de atención asistencial al paciente. Lo que ocurrió es que tuvimos suerte al estar en un hospital con un buen sistema de emergencias que aunque se quedó pequeño, sirvió para establecer un plan de coordinación extraordinariamente eficaz. Mi especialidad tiene y tuvo un gran protagonismo en este tipo de problemas, pero con el apoyo de todo el hospital. La gran pregunta que se hizo todo el mundo, tanto dentro como fuera, fue ¿cómo puedo ayudar? - ¿Y cómo pudieron superar ese desbordamiento? -Mi teoría es que nosotros no sabíamos que lo podíamos hacer, pero lo hicimos. Y ese es el mensaje que me gustaría transmitir aquí en este acto que forma parte del aniversario del Xeral: que ellos también serían capaces, que no lo van a necesitar nunca, espero, pero serían capaces. Creo que hicimos muy bien dos niveles de clasificación de pacientes con los responsables de cada área en la puerta de urgencias y otro en unidades de recuperación postanestésica, donde pudieron ser intervenidos inmediatamente los que lo necesitaban. Logramos un récord. A las 9 de la mañana teníamos 7 quirófanos funcionando y dejamos 187 personas ingresadas ese día. - Al pensar en el médico, el anestesista se lleva la peor parte... -Sí. Y tenemos una función fundamental, velar por la seguridad, del funcionamiento de sus órganos, de su reanimación y evitar el dolor. Lo de dormir y despertar es de lo que menos pendientes estamos. Del anestesista es del último que te acuerdas y el primero que olvidas cuando sales del quirófano.