Los afectados piden que concluya la investigación del edificio Odriozola

E. V. Pita VIGO

VIGO

M. MORALEJO / XOÁN CARLOS GIL

Mañana se cumplen seis años del desplome del inmueble de García Barbón Un superviviente falleció antes de que terminasen las pesquisas

28 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La propietaria de la farmacia Rubira, María Dolores López Álvarez, pidió ayer que concluyan las investigaciones del juzgado de Instrucción número 5 sobre el derrumbe del edificio Odriozola, del que mañana se cumple el sexto aniversario. La farmacéutica, que regentaba un despacho en la esquina del inmueble, se queja de que nadie les informa. En dicho periodo, incluso ha fallecido un testigo clave del juicio. Se trata del joven de la familia Penedo que salvó la vida al caer de un cuarto piso en un colchón. Éste pereció hace año y medio a causa de un tumor de tiroides. Sus allegados recibieron otra casa. La farmacéutica cree que el retraso beneficia a los demandados. «Tratan de mantener latente el caso y presentan nuevos papeles para agrandar la bola. La jueza debería haber dicho basta», indicó indignada. Por su parte, el propietario del solar del Odriozola mantiene un litigio paralelo sobre lindes con el dueño del edificio colindante. Un interdicto ordenó hace dos años paralizar la construcción vecina, que ya había levantado seis plantas. Otros afectados son los hijos de Carmen Ovenza Vázquez, quienes aún no han percibido indemnización. «Carmen dijo, días antes, que denunciásemos a los de la demolición pues su casa temblaba y acabaríamos bajo tierra. Nadie podía imaginarlo», recuerda López.