La armadora del «Estai» considera previsible que Canadá pierda el juicio

VIGO

La vista se reanudó ayer para la presentación de las conclusiones y alegaciones de las partes José Enrique Pereira afirma que el proceso ha sido satisfactorio porque «han quedado demostrados todos nuestros argumentos»

16 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El proceso judicial abierto a consecuencia de la demanda de la armadora del Estai contra el Gobierno canadiense por el apresamiento del pesquero en 1995 culminó ayer en un tribunal federal de San Juan de Terranova tras la presentación de los argumentos finales por parte de los abogados. Durante la jornada de ayer, el letrado de la Armadora Pereira, John Sinnott, tuvo oportunidad de resumir los hechos y argumentos presentados ante el tribunal desde que el caso se inició el pasado 10 de enero. El consejero delegado de la Armadora Pereira, José Enrique Pereira, se mostraba ayer satisfecho de la evolución que ha tenido el proceso judicial. «Todos nuestros argumentos han quedado demostrados, y la parte demandada no ha presentado nada que pueda rebatirlos», afirmó. Con la prudencia que merece el caso, Pereira cree que, tras lo visto en el juicio, «es previsible que Canadá pueda perder el juicio». Un veredicto a favor de la armadora, sería una satisfacción también para el sector: «Para la pesca española, es importante saber que se actuaba legalmente», afirma el armador. La Armadora José Pereira e Hijos presentó una demanda por daños y perjuicios contra el Gobierno de Canadá por la pérdida de ingresos que supusieron para el Estai los cinco días que el pesquero estuvo retenido por las autoridades canadienses. Pereira ha incluido en la demanda los desperfectos sufridos por el pesquero tras el asalto de las patrulleras canadienses, y que cifran en 800.000 dólares. Abordaje en alta mar En el escrito presentado ante el tribunal para establecer la demanda, Sinnott señaló que «las acciones del demandado al intentar abordar el Estai sin aviso, y al usar un cañón de agua y armas contra el buque, y al abordarlo bajo la fuerza de armas automáticas en alta mar, fueron excesivas y opresivas y justifican una concesión de daños punitivos y ejemplares». Los abogados de la armadora también recordaron el trato que los pescadores del congelador gallego recibieron tanto por parte de la tripulación de la patrullera que los capturó como por parte del público que esperó la llegada del barco en el puerto de San Juan de Terranova. «Durante el viaje, el demandante Enrique Davila González (capitán del Estai) fue insultado, zarandeado y sujeto a obscenidades y sufrió un ataque cuando le tiraron huevos», dijo uno de ellos. En su defensa, las autoridades canadienses han argumentado que en 1995 estaban autorizadas para imponer el cumplimiento de leyes pesqueras internacionales y que los tripulantes del Estai fueron culpables de incrementar el conflicto al negarse a ser abordados por los funcionarios canadienses. El conflicto, que se denominó popularmente la «guerra del fletán» por la especie que faenaba el barco, se inició el 9 de marzo de 1995 cuando patrulleras canadienses apresaron el congelador Estai mientras se encontraba pescando en aguas del Atlántico norte fuera de las 200 millas de jurisdicción canadiense. El apresamiento y la utilización política de la captura que hizo el entonces ministro de Pesca canadiense, Brian Tobin, y que incluyó el despliegue de las artes de pesca del Estai frente a las Naciones Unidas en Nueva York, provocó un grave incidente diplomático entre Canadá y España, que se restableció en el 2002.