12 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
SE marcha agotado. Si un día los tuvo, en su travesía municipal perdió carisma, liderazgo y a una buena parte de la militancia. Como ocurre en los mejores equipos cuando llegan a las grandes finales, Castrillo rubricó un brillante primer tiempo y perdió los papeles en la segunda mitad. Aprovechó la ola para subirse a la alcaldía, pero le faltaron pulso y talento para mantenerse. El resto fue una caída libre y en picado. Castrillo se va porque el Bloque está obligado a renovarse en Vigo para no ingresar en la UCI. Pero si alguien piensa que este abandono es un paso hacia la moción de censura se equivoca. Al PSOE y al Bloque los separa todo un plan general.