Entrevista | Carlos Gil Este jurista de origen aragonés reclama que se aumente la plantilla de representantes del ministerio público y de funcionarios judiciales en la ciudad
30 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l aragonés Carlos Gil asumió en agosto el puesto de coordinador jefe en sustitución del recién jubilado Fernando Grande. -¿Qué balance hace de sus primeros meses como coordinador jefe de la fiscalía de Vigo? -Desde el punto de vista personal el cambio ha sido notable y he pasado de desempeñar además de unas tareas fundamentalmente jurídicas, propias de todo fiscal, a realizar también otras de carácter mas burocrático y relacionadas con el funcionamiento y necesidades diarias del servicio que prestamos. -¿Qué delitos y faltas han aumentado o disminuido más este año respecto a los anteriores en Vigo? -Se han incrementado notablemente los malos tratos en el ámbito familiar y sentimental, lo cual es lógico pues determinadas situaciones que antes estaban conceptuadas como faltas, es decir como infracciones leves, ahora son delictivas. Además, la introducción de los juicios rápidos ha hecho que los asuntos se ventilen en caliente. Así se evita lo que antes ocurría, muchos hechos no llegaban a tener una trascendencia penal porque la víctima no deseaba seguir con el procedimiento y se desdecía de su denuncia. -¿Ha aumentado la carga de trabajo en la fiscalía este año en Vigo? -En la actualidad somos 17 Fiscales y 11 funcionarios. Desde la Fiscalía de Vigo también se atiende a los Juzgados de Tui y Ponteareas. La plantilla existente, tanto en esta como en otras fiscalías, ha quedado corta. En Vigo en los últimos años se han creado nuevos órganos judiciales como dos salas de audiencia, un juzgado de lo contencioso, un juzgado de familia y un juzgado de instrucción. Ese aumento notable no ha traído consigo el incremento de la plantilla de fiscales y funcionarios en la misma proporción. -¿Hay suficiente plantilla para hacer frente a la creación de cuatro nuevos juzgados en Vigo el próximo verano, entre ellos el Mercantil o un juzgado 8 de Instrucción, que hará viable la creación del doble juzgado de guardia? -El que más nos va a ocupar es el del nuevo juzgado de Instrucción, pues va a suponer una modificación en el sistema de guardias y señalamientos que implicara un notable aumento en los días de presencia en los juzgados a los que el fiscal tendrá que atender. El ministerio ha previsto la creación de 135 nuevas plazas en el 2005, de las cuales no se sabe cuántas podrán asignarse a Vigo. Creo que con cinco nuevas incorporaciones la plantilla estaría acomodada a la necesidades actuales y previstas para el año que viene. Además, también sería necesaria la incorporación de nuevos funcionarios, pues los once que existen actualmente son insuficientes. -¿Existen problemas de espacio en las actuales instalaciones? -El problema del espacio físico, que también existe, esta en vías de solución con la adjudicación por parte de la Xunta de nuevos espacios para la ampliación de las dependencias de la Fiscalía. Este proyecto sólo depende de que se lleguen a presupuestar los fondos necesarios para la realización de las obras. -¿Qué opina de la nueva reforma legal que propone que los fiscales actúen de oficio ante los malos tratos y la violencia doméstica? -Los fiscales ya actuamos de oficio en estos supuestos. -¿La labor de los fiscales podrá llevarse a cabo aunque las víctimas de malos tratos retiren la denuncia o no vayan a declarar? -La labor de los fiscales siempre debe realizarse aunque la víctima retire la denuncia. Tenemos la obligación de actuar en todos aquellos asuntos que tengan carácter presuntamente delictivo con independencia de que los particulares quieran o no seguir con el procedimiento. La excepción, naturalmente, es para aquellos escasos supuestos en que la ley deja a la voluntad de la víctima el que el procedimiento continúe o no, pues en estos casos se entiende que predomina el interés particular sobre el social. -¿Hay fraude en las denuncias? -Algunos se plantean las dudas respecto a las denuncias referentes a hechos relativos a la vida familiar y sentimental en aquellos casos donde haya existido una reconciliación de las partes enfrentadas que hace que no se desee continuar con el juicio o que no se apliquen las consecuencias del mismo. Este supuesto no es nada infrecuente y la solución al mismo es difícil. Pero de todos modos, es un asunto de política criminal que corresponde solucionar a los legisladores. Los fiscales estamos sometidos al principio de legalidad.