La Mirilla
25 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?ue la nota dominante en el homenaje que la ciudad rindió el pasado miércoles a Celso Emilio Ferreiro. Un cuarto de siglo después de su muerte, amigos, políticos, deportistas y artistas de disciplinas varias, hicieron un repaso a la vida del poeta a través de su obra. Casi todo se ajustó al guión, aunque durante la hora y media que duró el acto también hubo lugar para la anécdota. Por ejemplo, cuando Miro Casabella interpretó un poema en el que se despeja cualquier duda sobre la titularidad de Castelao. «Sempre foi noso» viene a decir la letra. Y el estruendo de los aplausos inundó el auditorio. O cuando Batallán, aprovechando que había en la sala políticos de todas las siglas, no dudó en aparcar unos minutos la literatura para enarbolar la bandera del Plan Galicia: «A ver si espabilades. Xa está ben de tanto defender a deuda histórica de Cataluña ou do País Vasco e a galega que lle dean». Más aplausos. Cuando le llegó el turno a Díaz Pardo, avisó de su gran patosidad para el recitado, advirtiendo que no iba a estar a la altura. Aún se flageló (verbalmente) un poco más por haber coincidido, sin saberlo, en la elección de poema con Miro Casabella, por cierto, impresionante de voz. Otros que pusieron su idem para recordar al de Celanova fueron Fernando Vázquez, Chus Lago, Domingo docampo, Ibarahima Nang, Carmen Kruckemberg... Y desde la distancia, vía vídeo, Michel Salgado, Manquiña, Tamara Valderrama... Con todo, una de las anécdotas más jugosas sucedió entre bambalinas. Un enterado le pidió a Bibiano Morón, encargado de la producción del acto, el teléfono de Suso Vaamonde porque, dijo, hacía tiempo que no le veía. Creo que Bibiano le remitió a San Pedro que, no sé si tendrá el teléfono, pero lo que tiene, seguro, son las llaves y la mejor información. Y también por los tatuajes, los piercings, el maquillaje... Se impone una visita al nuevo salón de Carmen Rodríguez. La estilista ha aprovechado su estratégica ubicación, la ciudad universitaria, para realizar la oferta más atrevida de la cadena. Han pasado 18 años desde que abrió el primero de sus tres establecimientos y aunque, como buena admiradora de Llongueras (peluquero rompedor donde los haya), siempre se ha atrevido con casti todo, el hecho de que el recién estrenado salón esté pensado para gente joven, acentúa más, si cabe, la faceta vanguardista y rebelde de Carmen. «No hay muchos salones así», nos dijo. Y no hablaba sólo de filosofía empresarial. Baste de botón de muestra el acto inaugural , al que no pudo asistir Llongueras por estar presentando uno de sus famosos sows fuera de España. Aunque el estilista conoce bien el proyecto. De hecho, estuvo en Vigo hace apenas una semana, así es que no creo que le hubiera pillado por sorpresa la puesta en escena inaugual. Al resto, sí. Más aperturas ?sto es un sin parar. Lo cual dice mucho del carácter emprendedor de los vigueses. Ayer le toco el turno a Cine & Plasma. El nombre de la tienda, de la que es propietaria Inmobiliaria Meridional Gallega, da algo más que una pista sobre lo que esconde en su interior. A tenor de lo visto, es el sueño de los amantes del cine en casa. Pantallas casi tan grandes como las de algunos cines, equipos de sonido y grabación de siete estralos, interiorismo e instalación de salas... El único pero es que la Visa quedará tiritando.