La Mirilla
03 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.A la vista de las pasiones que suscita el diseño y, en general, todo lo que rodea al mundo de la aguja y el dedal, no hay peligro de crisis creativa. Lo que sobran son ideas. El certamen Tesoira 2004 ha vuelto a certificarlo un año más. Se presentaron un total de 59 nuevos creadores que, después de un doloroso proceso de criba, no hubo más remedio que reducir a diez. Curiosamente, todas ellas mujeres. Ayer, al fin, pudimos conocerlas. Las presentó en sociedad Loreto San Martín, directora xeral de Xuventude. Son Rocío Torrado, Emma Dios, Elivira Paz, Patricia Regueira, Victoria Estévez, Montserrat Veloso, Sandra Pungin, Alejandra Tilve, Hilda Sordo y Silvia González. A juzgar por los títulos que les han puesto a sus creaciones ( Decomódate, Diva, Graffiti, Lolita ...) realizan apuestas bien distintas. Sin embargo, todas tienen algo en común, quieren que se fije en ellas algún maestro consagrado. Porque si la final de Tesoira ya es una lotería, tener la posibilidad de seguir aprendiendo al lado de los grandes, es el gordo. Por ejemplo Patricia, estudiante viguesa de segundo curso que ha llenado sus trajes de cremalleras, siente debilidad por Kina Fernández; Rocío, también viguesa que apuesta por los tejidos de tapicería, prefiere a Caramelo o Florentino... Y así hasta diez. Largo, pero sólo un paréntesis es lo que ha hecho el grupo de teatro Trasnada, que mañana vuelve a los escenarios del brazo de la obra más universal de Moliere, El enfermo imaginario . Una de las señas de identidad del grupo es que ninguno de sus integrantes es profesional de la interpretación; la otra es que, además, comparten centro de trabajo. Son todos funcionarios municipales, lo cual implica compañeros por partida doble. El caso es que, después de pasarse las mañanas entre expedientes, reservan las tardes para el libreto, el vestuario, la iluminación... La cita será mañana, a partir de las 20 horas, en el auditorio del Concello (como no podía ser de otra forma). Seguro que en el patio de butacas no va a faltar ambiente, incluído el político. Si como tantas veces se ha contado, fue el que presentó a Felipe de Borbón y Letizia Ortíz, bien podría otorgársele el título (de casamentero, digo) a perpetuidad. Hablo, claro, de Pedro Erquicia, que esta tarde hablará en Vigo sobre «Televisión, poder e influencia: de Informe Semanal a Salsa Rosa». Pues ante tan explícito título, nada que añadir.