La Mirilla
02 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Y bien singular. Porque si les cuento que acaba de ver la luz un calendario cuajado de fotografías de chicas ligeras de ropa (desnudas para ser más exacta), puede sonar a más de lo mismo. Pero no. Y es que ninguna de ellas entra en una talla inferior la 46. La iniciativa esconde una reivindicación nunca suficientemente reiterada, que belleza y delgadez no son sinónimos. Detrás de tan curioso trabajo se esconde la firma Kanak, pionera en el diseño y confección de ropa juvenil en grandes tallas. La idea del calendario, puesta sobre la mesa hace año y medio terminó por cuajar durante la celabración de la pasada Semana Internacional de la Moda de Madrid. Llamando a las puertas adecuadas lograron la colaboración de la fotógrafa americana Michelle Curel, que es la que firma el trabajo. Para ella posaron Ariana Gallego, Esther García, Jone Etxaniz, Raquel Sanz, Cristina Serrato y Beatriz Tejero. A las seis les une el hecho de haber participado en el certamen Chica Kanak. El calendario puede adquirirse en cualquiera de los puntos de venta de la citada marca de ropa, o bien en la página de Internet www.kanak.es . Por cierto, cada euro que se recaude irá a parar a Adaner, la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia. Quién sabe si en un futuro no muy lejano podremos ver compartir pasarela a modelos altas y bajas, escuálidas y rellenitas. Vamos, una copia de la realidad. Ni más ni menos. Sigo en el mundo de la moda, porque ayer abrió sus puertas (es un decir) en El Corte Inglés la nueva tienda Carolina Herrera para hombres. Es, en palabras del jefe de relacioens externas, José Manuel Blanco, una apuesta por cerrar el círculo abierto con los espacios de mujer y accesorios. Han pasado más de 20 años desde que Carolina Herrera presentase su primera colección en Nueva York. Fue el comienzo de un camino jalonado de éxitos. Enseguida llegaron las fragancias, las novias, los accesorios... y los hombres. Santiago Lameiro, responsable de prensa de la firma, explica que esta nueva línea mantiene la identidad de la casa. Para ello se vale de los colores (el rojo y el negro están omnipresentes, sobre todo en los detalles), las telas y, por supuesto, la confección. Lanas y algodones se erigen en protagonistas de los trajes, en los que se combina lo clásico con lo urbano. En suma, los que sientan debilidad por las creaciones de la diseñadora venezolana tienen desde ayer un punto de referencia en la provincia. Lo cierto es que sus prendas sólo tienen un pero, al menos para las economías de andar por casa. El grupo logroñés Dalisou, con una colección que tituló La premeire , se llevó los 2.100 euros de la pasarela de jóvenes diseñadores.