Reportaje | La falta de servicios en el barrio histórico retrae a inversores y clientes Los anuncios de dinamización de la zona antigua nada tienen que ver con la realidad. Oficinas, bares y demás locales luchan por sobrevivir ante la escasez de medios
18 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Escasez de cobertura de la telefonía móvil, inexistencia de las redes de gas y cable, alcantarillado insuficiente. Son algunas de las razones que echan atrás a muchos inversores a la hora de instalarse en el Casco Vello. Las contadas oficinas existentes en el barrio están a punto de claudicar y cada vez resulta más difícil alquilar un local. En medio de tal panorama no es de extrañar el trasiego en los bares del barrio. Si el cliente se sienta en un lado la terraza puede que tenga suerte y que en un momento dado llegue a tener cobertura telefónica. Si no, tendrá que conformarse con la aventura de un paseo por la calle. Los hosteleros opinan que el problema podría solucionarse con más repetidores. La ausencia de las redes de gas y cable es otra de las denuncias de los empresarios de la zona, quienes llevan años a la espera de la aprobación definitiva del Pepri (Plan Especial de Protección y Reforma Interior), con el que les aseguran se verán satisfechas buena parte de sus demandas. Entre tanto, la hostelería y demás establecimientos del barrio tienen que hacer filigranas y esforzarse el doble para atender como es debido a su clientela. Claro que en algunos casos, como el de una peluquería, se ven obligados a cerrar de vez en cuando, y no precisamente por descanso, sino por inundaciones. Las recientes obras de saneamiento no han acabado con este tipo de problemas y el alcantarillado del barrio histórico sigue haciendo aguas. Hasta el uso de lavaplatos puede producir quebraderos de cabeza. No se sabe si es una cuestión de mantenimiento o se trata de insuficiencia. Los ciudadanos advierten contradicciones: A ellos les exigen no instalar cableado en las fachadas de los edificios y el propio Concello permite cables sueltos en muchas calles o contenedores delante de los inmuebles. El hecho de que no se permita el cableado hace inviable la instalación de algunos servicios tanto a los particulares como a las empresas. La insuficiente vigilancia es otra de las razones que esgrimen los empresarios y comerciantes del Casco Vello a la hora de denunciar la situación de abandono. Señalan que, mientras se habla de inversiones en otras zonas de la ciudad, como el entorno de la Alameda, el barrio histórico permanece a la espera de la aprobación de un plan que no llega y de que se hagan realidad los bocetos, proyectos y convenios que, de momento, no han pasado del papel.