Pájaros

J. M. VEIGACASÁS

VIGO

DE VERANO | O |

27 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

USTED conoce ese pájaro que pone el huevo en nido ajeno, ¿no, joven? Viene alguien de afuera y te mete en casa a quien te robará el negocio. Alimentas y cuidas a un intruso como si te fuera la vida en ello; crece y engorda hasta sentirte orgulloso de su habilidad para deshacerse de sus enemigos, tus hermanos. Seamos sensatos; ¿conoce usted algún partido político que no haga eso mismo ahora? Marketing puro, maximizar beneficios a coste razonable. No, no me venga con eso del interés general. Esas cosas se dicen, pero tu partido no es más que una coartada para obtener la mejor posición personal, fructífera y duradera; así es. Mire lo que pasó en su ciudad, joven. 1.069 afiliados y votaron 651; el ganador obtuvo sólo 287 votos, 25 más que el siguiente candidato, y, encima, le obligan a dimitir. Pues, créame, ese partido aspira a gobernar Vigo; y los del no a todo, también. Y lo nuestro¿ No es para reírse lo de Don Manuel. Pidió poder irse con dignidad y, ya ve, ahora quiere morir con las botas puestas. Tuvo su tiempo y no lo usó. Nada puede salvar ahora. Creo que no hay salida buena. No quiero verle gobernar a golpe de parte médico. Sí, de acuerdo, está echándole huevos al asunto, pero nadie se comerá una tortilla de metralla. Ni los de la boina ni esos dos modernitos que flanquean en Madrid a Mariano Rajoy. Pero está todo controlado. En el peor caso: escisión, expulsión de rebeldes, 26% de pérdidas locales a corto plazo, gobierno de la oposición, toque de alerta, readmisión y olvido, reparto de poder. Gobierno, y ¡a vivir del trabajo bien hecho! El muerto al hoyo y el vivo al bollo. La vida le es así; no tenemos remedio. Créame, joven.