Reportaje | Un instituto en alta mar Los muelles del puerto de Vigo despiden hoy a un velero sueco que cada año navega frente a las costas europeas, mientras hace las veces de aula de enseñanza secundaria
27 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Matemáticas entre las olas, filosofía después de la marejada y literatura antes de desplegar las velas. Así se da clase en el mar y así la reciben 27 jóvenes suecos de 17 años, que durante siete semanas cambian sus aulas de último curso de secundaria por un estrecho ojo de buey que les muestra Europa. Son los privilegiados estudiantes del Älva, un hermoso velero de 52 metros de eslora que ayer amarró sus libros y pizarras en el muelle de A Laxe. Mucho antes habían abandonado las aguas del Báltico, para saludar los puertos de Amsterdam, Dover y el sur de Francia. Y antes de partir rumbo a Lisboa, los chicos y chicas de esta escuela flotante tuvieron la oportunidad de conocer Galicia, en un recorrido que les llevó de Vigo a Santiago y A Coruña. Este peculiar viaje de último curso, que realizan desde hace dos años los 350 alumnos de un instituto de Estocolmo, llevará las clases y los exámenes hasta el sur de Italia, lugar en el que un avión devolverá a tierras nórdicas a los alumnos más marineros del país. «La verdad es que es una experiencia muy buena. Sólo lo pasan mal cuando el mar se pone demasiado fuerte», bromea uno de los marineros del Älva, un barco que surca las aguas desde 1939, año en el que fue armado para transportar carga. Ahora, las seis velas del barco sólo mueven estudiantes y libros, que conviven en una quincena de camarotes y una sala de reunión que hace las veces de biblioteca.