La concejala socialista María Xosé Porteiro confirmó el adelantamiento de las obras en el pleno de ayer El Concello no ha logrado que Fomento mejore el trazado inicial
13 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El segundo cinturón de circunvalación entrará en servicio durante el próximo verano o, como muy tarde, a finales del mismo. Este plazo, más reducido de lo previsto, fue anunciado en el pleno municipal de ayer por la concejala y diputada socialista María Xosé Porteiro. Ello supone tres nuevos meses de avance sobre la última fecha prevista, noviembre del año próximo, y al menos seis meses con relación al período de que dispone la empresa constructora. La noticia fue bien recibida por una corporación local que precisamente discutía la creación de una comisión integrada por todas las partes afectadas para garantizar la normalidad y evitar retrasos indeseados. Fue planteada por Amador Fernández, ex concejal nacionalista de Infraestructuras. La propuesta salió adelante con matizaciones de todos los grupos, que se posicionaron a favor de evitar cualquier obstáculo que impida que Vigo cuente cuanto antes con una circunvalación que se considera la obra pública más importante para la ciudad en estos momentos. La iniciativa de Fernández quiere sentar en una misma mesa con carácter periódico a los representantes de los vecinos de las parroquias por las que discurre el trazado, ministerio de Fomento, Concello y empresa constructora. El texto recibió el voto favorable de todos los grupos, aunque quedó de manifiesto la dificultad de que Fomento lo acepte. El hecho de que el principal ministerio inversor carezca de un representante político en Galicia es el principal obstáculo con que se encuentra el Concello para disponer de interlocución. Según explicaron los portavoces de PP y BNG, en la Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia sólo hay cargos técnicos, que carecen de competencias para adoptar determinadas decisiones que siempre se toman en Madrid. Por este motivo ninguno de los últimos alcaldes ha logrado flexibilizar la postura de Fomento, que rechaza mejorar el proyecto para evitar daños en las parroquias. El Concello lleva tres años intentando conseguir que se construya un túnel de dos kilómetros en Valadares, sin el menor éxito. Al final, ha tenido que transigir con el proyecto existente para que pudiera llevarse a cabo.