Reportaje | Inicio del curso en Educación Infantil y Primaria «La crisis de autoridad en las familias provoca que cada año los niños lleguen más asilvestrados», se queja una veterana profesora de un colegio público de Coia
10 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Luce una cresta punki, pero no es fan de los Sex Pistols, su afición son los cuentos. Escucha atentamente las andanzas de Blancanieves. Es uno de los alumnos de Educación Infantil del CEIP Escultor Acuña que ha vuelto a clase. En su primer día de colegio la profesora, Concha, les ha pedido que inventen un cuento. Los niños van hilando una divertida historia en la que mezclan pasajes de Blancanieves y Caperucita. Algunos quieren volver al cuento original pero la maestra no les deja, se trata de que se desarrollen la cretividad e innoven. En el Escultor Acuña estudian 387 de los más de 23.000 alumnos que ayer regresaron a las aulas en Vigo. En el vestíbulo todavía hay mobiliario embalado, pero el colegio comenzó su andadura sin ningún problema, al contrario que otros centros de la comarca, como el colegio de Mondariz donde las aulas de infantil no están terminadas. Especializado Escultor Acuña es un centro ubicado en Coia que acoge alumnos de diferentes barrios e incluso de localidades del Morrazo y de O Porriño. La razón es bien sencilla, es el único colegio que tiene unidades de integración para niños sordos. Hay 19 alumnos que tienen problemas auditivos y les prestan una especial dedicación para que puedan seguir el ritmo de sus compañeros de clase. Los alumnos sordos hacen tarea en casa porque les cuesta más aprender. Por eso les está permitido repetir un curso más que al resto. Además de siete profesores especializados, el centro cuenta con dos cuidadoras para niños con déficit auditivo, una de ellas también es sorda. «Es muy bueno que tengan a un adulto como ellos como modelo», cuenta Rosa Goyanes, coordinadora de este área que lamenta que en Vigo no haya continuidad con un centro de ESO con profesores y medios especializados. Por este motivo los niños sordos que llegan a la ESO tienen que desplazarse a A Coruña donde existe un internado. Pioneros El CEIP Escultor Acuña es uno de los centros que ha incorporado el desayuno infantil. Los padres que tienen que marcharse a trabajar pronto dejan a sus hijos en el centro y allí les dan de desayunar antes de clase. «Esperemos que más colegios se incorporen a ofrecer este servicio» comenta Bertila Fernández, presidenta de la Federación Olívica de Asociacións de Nais e Pais de Alumnos. Bertila censura que la gratuidad de los libros de texto no se haya extendido a todos los niveles. Y es que el comienzo del curso supone rascarse el bolsillo, como atestigua Francisco Pérez el padre de una pequeña alumna del centro. La revolución del primer día de clase y el reencuentro feliz de muchos compañeros hizo que el patio del colegio estuviese muy animado. Ante tanto bullicio la dirección animó al despliegue de profesores en el recreo. Tras pasar por la máquina de café y bebérselo casi de penalty el profesorado salía al exterior para mantener el orden. Alguno de los docentess se quejaba ayer de la crisis de autoridad que se vive en las familias: «cada año llegan más asilvestrados», decía una profesora. La orientadora del centro, María Novoa, ratificaba que «hay mucho consumismo y en las aulas se nota la crisis de valores. Los niños acusan muchos los divorcios de los padres porque suele pasar que, tras la separación, el padre le consiente todo al niño y la madre es que la va detrás imponiendo la disciplina». El primer día de clase fue suave. Los alumnos salieron a la una de la tarde. A partir de octubre el horario se prolongará hasta las dos. Tras la comida, a partir de las cuatro y media comienzan las actividades extraescolares, organizadas por el APA. La oferta para este año es abundante. Pueden apuntarse a badminton, fútbol sala, expresión corporal, cerámica, obradoiro de plástica, patinaje, teatro, dibujo y pintura, danza moderna, ajedrez, rugby e incluso piscina. Para no aburrirse.