Calles próximas a Príncipe y Urzaiz se quedaron sin alumbrado público Numerosos locales y pubs resultaron anegados por las riadas en las calles cercanas al litoral
05 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La inesperada tromba de agua veraniega del sábado provocó la saturación de las alcantarillas. Debido a la presión del elevado caudal, saltaron las tapas de numerosas alcantarillas en la zona más baja de la ciudad, próxima al litoral. El problema de la falta de capacidad del saneamiento se remonta a la década de los 90. Tras las inundaciones de 1997, el alcalde Manuel Pérez ordenó sustituir las antiguas tuberías del alcantarillado por otras de más diámetro para que absorbiesen mayor caudal de agua. Ahora, estas han vuelto a quedar desbordadas, aunque según los expertos podría tratarse únicamente de un problema de limpieza que en invierno no ocurre por haber mayor frecuencia de lluvias. El mayor colapso del tráfico se produjo en la calle Lalín, donde varios coches quedaron atrapados por el excesivo caudal de la riada que descendía por la vía. En otros puntos de la ciudad, la fuerza del agua causó el levantamiento de algunas tapas del alcantarillado que dañaron los neumáticos de los vehículos. Apagones ?l alumbrado público de varias calles céntricas de la ciudad seguía apagado a las tres de la madrugada del domingo, a consecuencia de los cortes eléctricos producidos por la tormenta. Así ocurría en la calle Doctor Cadaval de Vigo, donde las farolas estaban apagadas y el camión de basura debía trabajar a oscuras. Fuentes del departamento de Averías de Unión Fenosa confirmaron que muchos de los apagones afectaron a las líneas de la calle Urzaiz y de Príncipe. Además de los cortes eléctricos, las repentinas riadas causaron múltiples inundaciones. El agua anegó ocho locales, tres casas, el colegio El Bosco, los bares La taza de Oro y El Chaparral, varios bajos de edificios y un garaje en el número 16 de la calle República Argentina. Además, las fuertes rachas de viento causaron el desprendimiento de algunos tejados, el rebose de tuberías de aguas fecales y varios contenedores fueron arrastrados por las calles, lo que impidió la circulación en distintas zonas del casco urbano de Vigo. La media de lluvia caída durante el sábado fue de 20 litros por metro cuadrado. A las siete y cinco de la tarde se registró la mayor intensidad, con 36 litros por metro cuadrado, según informó el centro meteorológico del aeropuerto de Peinador. En Tui, Protección Civil tuvo que cortar la autovía A-55.