Crónica | Estadistas en la plaza del Rey Los tres ex alcaldes de Vigo, que capitanean los grupos minoritarios municipales, fueron recibidos por la regidora del PP para sentar las bases de un consenso que nadie imagina
01 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.A las 9:30 horas Pérez Mariño cruzaba ayer la antesala del despacho de la alcaldía convocado por Corina Porro, su actual ocupante y la persona que le desplazó hace casi nueve meses. A lo largo de la mañana le siguieron Manuel Soto y Lois Castrillo. Con esta sucesión de entrevistas la alcaldesa de Vigo inaguraba una práctica desconocida en la ciudad de reunirse con los portavoces de la oposición para comentar el calendario municipal para el próximo curso político. Si bien el PP llegó a la alcaldía por las discrepancias entre socialistas y nacionalistas, sus responsables hicieron una valoración similar a la salida de la reunión. Además de reconocer y valorar este ejercicio de diálogo, ambos recalcaron que todo sigue igual que en julio, con los mismos problemas encima de la mesa. Los dos, enfrentados políticamente hasta el límite, no se mostraron conmovidos en lo más mínimo por la llamada de Porro a la responsabilidad a fin de que el Concello pueda disponer de presupuestos. Uno y otro saben que un gobierno en minoría con presupuestos en vigor está mucho más cerca de la mayoría de lo que hoy lo está Porro, lastrada por la imposibilidad de llevar a cabo sus proyectos al utilizar las cuentas del 2003 diseñadas por Lois Castrillo. Quizás por eso ni el ex alcalde Mariño ni su antecesor del Bloque están por la labor. Mucho más colaborador se mostró el también ex alcalde Manuel Soto, el político que más tiempo ha ocupado el puesto en la historia de Vigo. El ex socialista y ahora independiente se mostró partidario de facilitar la aprobación de las cuentas, algo que hizo en la primavera pasada y que también le había prometido a Mariño en su etapa en la alcaldía. Para su desgracia, y también para la del PP, los dos votos de su grupo unidos a los diez populares son insuficientes para sacarlos adelante. No obstante, las apreciaciones variaron en el tono. El socialista, con gesto serio, no cree que la convocatoria cambie nada y evitó cualquier pronunciamiento; el nacionalista poco más o menos, pero en la línea habitual del Bloque pidió la máxima celeridad con el Plan General... que en su día elaboró el Bloque. Por su parte, Soto insistió en el plan del borde litoral, que incluye el relleno del Areal, cuestión en la que es el colaborador municipal más eficaz de Julio Pedrosa, presidente del puerto, desde luego mucho más que sus correligionarios del PP.