Análisis | La presión fiscal que no cesa Una familia tipo va a desembolsar 609 euros al Ayuntamiento por tan sólo cuatro servicios básicos: el agua, la recogida de basuras, el rodaje del coche y el catrastro
30 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ea cual sea la calidad de los servicios, el Concello cobra por ellos. Y cada vez más. Da igual que Beade no tenga agua o que la depuradora no funcione, el recibo de Aqualia llegará puntual con su canon de saneamiento incluido. Con las ordenanzas que se aprobaron ayer, una familia tipo abonará el próximo año 609 euros al Ayuntamiento en cuatro tasas e impuestos básicos. Más de 100.000 de las antiguas pesetas. El contribuyente se encontrará con un recibo bimensual de Aqualia de 34,5 euros, con otro anual de la recobida de basuras de 67,45, con el del IBI que al vigués medio le sale a 226 euros y con el del vehículo de entre doce y dieciséis caballos fiscales por 108,65 euros más. El bolsillo agradecerá que se congele la tasa de la basura, entre otras cosas porque ya está un 26% más caro que hace cuatro años. Es uno de los pocos respiros que va a tener, por no decir el único. La cuestión se complica cuando se le piden otro tipo de cosas a la hacienda local. Si se hace uso de nuevos servicios se va a encontrar quizá con sorpresas desagradables. Incluso aunque no la busque, como en el caso de la grúa (cuyos 108 euros se verán incrementados otro 2,7%) o de una inspección sanitaria. El Concello cobra actualmente por todo tipo de cosas, desde un certificado de empadronamiento (9,60 euros si tiene más de diez años de antigüedad) hasta un nicho (1.739 euros por una concesión de 50 años). También recauda a los empresarios que facturan más de un millón de euros al año, a los taxistas, a los quiosqueros y a los artistas o productores de espectáculos. Como sube la carestía de la vida, todo subirá un 2,7%: desde la ocupación del espacio público para una terraza hasta los aparcamientos en la zona ORA.