LA DRAGA
12 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ES automático, como el riego. Sale un político anunciando restricciones de agua y empieza a llover sin parar. Esto no es nuevo. Castrillo fue el primero y ahora le ha pasado a Barreiro. La cosa es tan fuerte que en algunos pueblos de Almería están pensando en sacar sus efigies en procesión. Las rogativas las podía dirigir Chema Figueroa, que pide a todo el mundo que se corte a la hora de regar mientras que los aspersores de ese gran centro cultural que es la Casa de las Palabras funcionan a toda pastilla. Palabrita del Niño Jesús que ayer mismo estaban regando los jardines de ese museo tan visitado y que es para Vigo como la Ciudad de las Artes y las Ciencias para Valencia, o la Casa del Hombre y la de los Peces para A Coruña. Por lo visto se están agotando las cámaras de vídeo en A Pedra para inmortalizar el pequeño Louvre vigués con sus jardines tan bien regados.