La escultura, hecha añicos

VIGO

CAPOTILLO

La fuente de la plaza de América lleva todo el verano sin agua ni luces Los autores de las obras más emblemáticas de Vigo muestran su malestar con la ubicación y el trato

29 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Las escasas muestras escultóricas existentes en Vigo para disfrute de sus ciudadanos aparecen abandonadas a su suerte o colocadas en entornos inadecuados. Como ejemplo de las primeras se encuentra la fuente de la plaza de América, obra del escultor Silverio Rivas. Desde su instalación en el centro de As Travesas, el estanque ha permanecido más tiempo averiado, como sucede en la actualidad, que en activo. Después de mes y medio desde el último fallo, el artista desconoce el alcance de los daños. Asegura que ya está vacunado porque habitualmente no le informan de los procesos de deterioro ni de los cambios. En este sentido, destaca que la iluminación a través de proyectores se eliminó hace tiempo debido a las protestas vecinales, sin que se le comunicara tal detalle con anterioridad. Rivas teme que el problema existente de filtraciones no se resuelva en tanto no se afronte con rigor y se dejen de echar parches. Mes y medio después de su avería, el Concello tiene previsto llenar hoy de nuevo el vaso de la fuente, tras reponer una bomba y reparar la tubería de bombeo. La idea es ponerla en funcionamiento la próxima semana. En lo que se refiere a las luces, estudiará una nueva ubicación con anterioridad a la puesta en marcha. Los ejemplos de Leiro La misma desidia afecta de forma evidente a la obra de Francisco Leiro. Una de las piezas que integran la secuencia Bañista do Areal fue colocada en su día de forma provisional junto a la estación de ría, en tanto se demolía la piscina del Naútico, en donde se ubicaría de forma definitiva. Pasados los años, no sólo no se ha producido tal derribo, sino que la escultura se encuentra ubicada en un lugar inadecuado, entre contenedores de basura y antiestéticos pivotes, algo que no es muy del agrado de Leiro. Otra obra del artista de Cambados, Muller e mesa , perdió totalmente los colores por permanecer al sol en la lonja del Concello. En la actualidad la pieza se encuentra situada en la alcaldía y permanece sin restaurar, pese a los anuncios de algunos concejales de Cultura de intentar que el artista la recupere. Uno de los últimos altercados que ha sufrido la obra escultórica de la ciudad se refiere a la pieza sin nombre de Carlos Rial, ubicada en su día en la glorieta de Hispanidad. Tras pasar por varias modificaciones, finalmente la escultura fue retirada a petición de los vecinos, a quienes no agradaba. Este hecho ha provocado malestar en el autor, quien asegura que el Concello no se ha puesto en contacto con él en ningún momento para consultarle la decisión. La colocación de piezas en el entorno urbano se hace, la mayoría de las veces, sin consultar con expertos, lo que, en el mejor de los casos, supone una falta de respeto hacia los artistas y los ciudadanos.