Reportaje | Día de playa y celebraciones gastronómicas Las colas a la salida de las playas entre O Val Miñor y Vigo superaron los cuatro kilómetros
25 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Las playas de las Rías Baixas vivieron ayer uno de los días más calurosos del verano. El termómetro alcanzó los 35 grados a media tarde y los arenales desde Vigo hasta A Guarda registraron llenos espectaculares. Las gran afluencia de visitantes provocó retenciones de tráfico que, en el caso del regreso desde Baiona a Vigo, superaron los cuatro kilómetros. Una situación similar se vivió en los accesos a O Morrazo, donde las colas rondaron también los tres kilómetros en horas punta. La Cruz Roja evacuó de las islas Cíes a una persona que sufrió un grave ataque de gastroenteritis. Los efectivos sanitarios lo atendieron en el muelle de atraque del archipiélago y fue trasladado en una lancha hasta el Hospital Xeral de Vigo, donde fue ingresado. El intenso calor no evitó que muchos veraneantes optasen por las fiestas gastronómicas celebradas tanto en Vigo como en Santa María de Oia. En el primer caso, en la jornada dedicada al mejillón, miles de personas dieron buena cuenta de más de tres mil kilos del preciado molusco. En Oia, la degustación de carne de potro de la sierra de La Grova congregó a varios millares de visitantes. La celebración tuvo lugar en el campo de fútbol de Torroña y durante toda la jornada se desarrollaron diversas actividades como juegos populares, bolos celtas y un festival folclórico. Los caballos de La Grova fueron introducidos en el año 1100 por los monjes del monasterio de Oia.