A pedir de boca

La Voz

VIGO

La Mirilla

10 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Es el que prima esta semana en el restaurante del hotel NH. Los hermanos Magaz, que también regentan El Soriano, son unos entusiastas de las jornadas gastronómicas. No menos de cuatro o cinco veces al año nos acercan la cocina de distintos puntos de España. Nada como comparar para comprobar lo que se cuece por los fogones de los cuatro puntos cardinales. Los amantes de la cocina zamorana ya saben dónde pueden encontrar hasta el próximo día 16 algunos de sus platos más característicos. Un grupo de periodistas tuvimos la oportunidad de catar ayer el género. Nada de hablar de memoria. Les cuento el menú para que se hagan una idea de lo que ofrece la carta: paté de liebre con compota de manzana, ensalada de mollejas de cordero, bacalao a la zamorana con garbanzos de Fuentesauco, rabo de ternera de Aliste guisado al vino de Toro, rebojo en almibar y pastas del convento Dominicas Dueñas. Todo bien regado con un reserva de Toro. Y al frente de los fogones Nacho Martínez, el joven chef de La Vinícola. «Cuando hay buen producto, como es el caso, es fácil trabajar», afirma. Estamos de acuerdo. Pero si lo suyo es la cocina asturiana, también está de enhorabuena, aunque tendrá que esperar a la próxima semana. El escenario será el mismo. En este caso estarán dirigidas por Javier Loya, cocinero del restaurante La Capilla, de Avilés. Seguro que fabada, cabrales y sidra están en el menú. A los que estaría por apostar que la comida es lo que menos les preocupa, es a los 50 chavales que ayer recibieron en el Club Náutico su bautismo de mar. Es el último grupo de alumnos de distintos colegios de León, Zamora y Madrid (217 en total) que participa en el programa Semanas del Mar , que organiza la Fundación Ecomar. Los niños, con edades comprendidas entre los 9 y los 12 años, fueron recibidos por la conselleira de Xuventude, Pilar Rojo, la directora de Ecomar, la medallista Theresa Zabell, y el presidente del Náutico, Manuel Frade. Todos recibieron un cuaderno de bitácora para recoger por escrito la experiencia. Y, sin perder tiempo, a colocarse los chalecos salvavidas y a los veleros. Las caras lo decían todo. Va a ser una intensa semana. Pues a disfrutar.