Reportaje | El Concello tras el 14-M La elección como parlamentarias de Corina Porro, María Xosé Porteiro y Olaia Fernández Davila fuerza un reequilibrio en los tres principales partidos políticos
02 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.José Manuel Figueroa nunca imaginó tras las elecciones municipales de mayo del 2003 que podría convertirse en concejal de Urbanismo del Concello vigués cuando su partido quedó lejos de la mayoría absoluta. Las malas relaciones que exhibieron desde el principio PSOE y Bloque era improbable que llegaran al extremo de provocar el cese de un alcalde socialista para sustituirlo por otro del PP. Pero lo que sin duda no se planteó es que podría ejercer con relativa frecuencia incluso el cargo de alcalde. Eso es lo que viene ocurriendo en las últimas semanas tras la toma de posesión de Corina Porro como senadora. Desde entonces José Manuel Figueroa une a sus numerosas concejalías y a la vicepresidencia de la Diputación el ejercicio interino del puesto de alcalde en funciones... cada vez que Porro viaja a Madrid. Nueva experiencia El pasado jueves por segunda vez presidía la Gerencia de Urbanismo ya que la alcaldesa participaba en una reunión parlamentaria. Ya lo había hecho la semana anterior y por tanto empezaba a tener cierta experiencia en el puesto. Por lo demás, la minoría del PP evita cualquier riesgo ya que el gobierno sólo cuenta con votos suficientes si otro grupo le apoya. En esas circunstancias es cuantitativamente irrelevante que Porro acuda o no a la Gerencia de Urbanismo. La ausencia de la alcaldesa no es el único cambio en este organismo, indudablemente el que trata en primera instancia los asuntos más relevantes de la gestión pública en la esfera municipal. En el campo socialista su portavoz adjunto, María Xosé Porteiro, se ha convertido en diputada y viaja todas las semanas a Madrid. Como en el caso de Porro, el PSOE ha optado por que compatibilice su cargo de parlamentaria con el de concejala rebajando su carga de trabajo en el Concello. La contrapartida es una redistribución de funciones en el seno del grupo municipal. Por esta razón María Luisa Graña se incorporaba también el pasado jueves a la Gerencia, donde ocupará el puesto que deja libre Porteiro. Graña también disfruta de su puesto de liberada ya que a partir de ahora Porteiro percibe sus emolumentos del Congreso de los Diputados. Debido a ello Graña dejó por segunda vez su trabajo en la Autoridad Portuaria y se dedica a tiempo completo a la actividad política. Ahora es, junto con Mauricio Ruiz, la cara habitual del PSOE en la octava planta del Concello, donde tiene su sede el grupo socialista. Reaparece Corbalán El tercer encaje se ha producido en la filas nacionalistas. La candidatura de la ex parlamentaria autonómica como cabeza de lista al Congreso se saldó con su elección. El Bloque, a diferencia de los otros dos partidos, pretende que Davila desarrolle su nuevo cargo político de manera exclusiva, lo que implicará su cese como concejala. La renuncia tendrá lugar en verano, por lo que durante algunos meses compaginará ambos cargos, según decidió semanas atrás el consello local del BNG. Por este lado todo hace indicar que la beneficada será Carme Corbalán, responsable de Patrimonio Histórico en el mandato anterior. De surgir alguna interferencia llegaría al Concello el siguiente de la lista, Henrique Viéitez, otro ex del equipo de Castrillo donde fue responsable de Parques y Jardines y de Personal. Otro dato significativo es que en una corporación local con mayoría masculino las tres nuevas parlamentarias son mujeres y que una de ellas, además, ocupa por primera vez el puesto de alcalde la ciudad más poblada de la comunidad gallega.