Separados por una misma causa

M.Sío / L.C.Llera VIGO

VIGO

MARGA RODRÍGUEZ

Crónica | Un Primero de Mayo descafeinado Unas 10.000 personas asistieron a las tres manifestaciones que se celebraron en Vigo y en las que se corearon numerosas consignas contra la ocupación militar de Irak

01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Puyas dialécticas desde la tribuna de oradores y menor participación que otros años. Estas fueron las notas dominantes de un Primero de Mayo en el que se celebraron tres movilizaciones diferentes. La primera convocó a la CGT de Vigo y a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de toda Galicia. Reunió a un millar de personas. La segunda fue la protagonizada por UGT y Comisiones Obreras, y fue secundada por 4.000 personas, según la Policía Local. En la más numerosa, la de la CIG, se alcanzaron los 4.500 participantes, siempre según fuentes de la Policía Local ya que los organizadores elevaron la cifra hasta unos 12.000 manfiestantes. La jornada transcurrió con tranquilidad y no se produjeron conatos de agresión como ha ocurrido en otras movilizaciones sindicales. A la manifestación de la Confederación Intersindical Galega asistieron destacados dirigentes del Bloque Nacionalista Galego. Todos iban detrás de una gran pancarta propia: Beiras, Santiago Domínguez, Camilo Nogueira, Olaia Fernández Dávila, Lois Pérez Castrillo y Xabier Toba, entre otros. ¿Por qué Beiras asistió a la manifestación de Vigo y no a la de Ferrol, que era la central? Porque lleva 20 años acudiendo a la movilización de Vigo y no piensa cambiar a estas alturas. Beiras dijo que espera de nuevo gobierno una política laboral diferente. El portavoz municipal del BNG, Lois Pérez Castrillo, puso de relieve que miles de jóvenes no tienen trabajo y recordó las iniciativas llevadas a cabo para la creación de suelo industrial cuando era alcalde. «Sindicalismo fascista» El líder comarcal de la CIG, Xerardo Abraldes se encontraba ayer en Palestina celebrando el Primero de Mayo con sindicatos de aquel país. Por eso el secretario de Acción Sindical, Xosé Lois Díaz, tomó la palabra para explicar las diferencias que han llevado a la CIG a celebrar la manifestación en solitario. Díaz repartió estopa a UGT y Comisiones. Sobre todo a esta última, calificando a su secretario general, José María Fidalgo de practicar un «sindicalismo fascista». Díaz insistió en la autodeterminación y recordó que las movilizaciones conjuntas con UGT y Comisiones Obreras han sido coyunturales. La marcha estaba encabezada por los secretarios comarcales de Vigo de UGT y CC.OO., Santos Héctor Rodríguez y Manel Fernández, respectivamente, así como por responsables de las distintas federaciones de ambas centrales sindicales. Santos Héctor, calificó de «ilusionante» el cambio de Gobierno «porque se abre una expectativa para el diálogo social» y expresó la voluntad de UGT de continuar con las reivindicaciones para resolver los principales problemas de los tabajadores. Por su parte, Manel Fernández, de CC.OO. se refirió a la importancia de lograr una Constitución Europea «con claro contenido social» y recordó que las principales demandas de los trabajadores siguen siendo «el empleo y el bienestar». «A las barricadas» Ambos sindicalistas que atribuyeron la menor participación lograda ayer a división sindical, al traslado del epicentro del Primero de Mayo gallego a Ferrol y al hecho de que la celebración haya coincidido en fin de semana. Por su parte, el líder de la CUT, Manuel Camaño, señaló que la guerra es consecuencia del capitalismo y criticó también el «sindicalismo de moqueta». Miguel Carballido, secretario de Acción Social de CGT, leyó un largo discurso cargado de cifras y solicitó a los presentes que se sumen a la campaña de objeción fiscal contra los gastos militares. La manifestación conjunta de CUT y CGT tuvo la actuación estelar de un joven coro de militantes que, además de La Internacional, interpretaron el viejo himno de la CNT A las barricadas.