Hoy empieza el juicio contra la entidad financiera por Internet El juzgado decidirá si hubo estafa o si los inversores de Vigo tienen que pagar al banco
31 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El producto de inversión 3+1 que Patagon (SCH) colocó entre unos mil quinientos inversores en los años 1999 y 2000, era «claramente especulativo, de alto riesgo y no cumplía las exigencias informativas requeridas», según arguye el abogado Pablo Cebrián tras examinar el dictamen financiero elaborado a petición de un grupo de inversores que ha emprendido acciones judiciales contra la entidad presidida por Emilio Botín. El informe, emitido por el profesor Francisco Rodríguez de Prado, del departamento de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Vigo, concluye que este producto de Patagon "no debería ser ofrecido de manera indiscriminada a cualquier tipo de inversor, sino sólo a aquellos que lo soliciten de manera expresa y que asuman la responsabilidad en que incurren». Según este economista, una adecuada asesoría financiera a posibles inversores debe indicar la conveniencia de la diversificación en otros productos financieros sujetos a niveles menores de riesgo, desaconsejando, de manera expresa la inversión de una proporción relevante del patrimonio personal en fondos o productos financieros con un nivel de riesgo tan elevado. Operación segura Patagon, entonces Openbank, ofreció 3+1 como una operación segura y se comprometía a invertir en los mismos fondos de valores el triple de lo que invertía el cliente. Según los afectados, meses después, tras la caída de los mercados de valores de la primavera del año 2000, supieron que el producto «enmascaraba» un crédito a su nombre y que por tanto eran ellos quienes afrontaban toda la invesión con sus ahorros y un préstamo tres veces superior. Se trataba de una operación conocida como apalancamiento financiero. El banco no había invertido dinero propio. Además, según el profesor Rodríguez de Prado, la selección de valores no fue la adecuada ni permitía a los inversores una gestión defensiva de su patrimonio. De trece fondos de valores analizados, todos tienen una rentabilidad negativa en tres años, hasta mayo de 2003, de entre el 40 y el 80 por ciento. "Se ha constatado -dice el informe- que existen fondos de inversión que, en las mismas categorías ofrecen mejores resultados». Hoy empieza el juicio.